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LA VOZ LIBRE

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Ricardo Carreras

Ricardo Carreras

Licenciado en Economía y Empresas y experto en redes sociales.
viernes, 15 de enero de 2010, 16:51
Gloria Amaya González

 

Llegó el día de su último viaje. No era la epopeya de visitar a sus hijos injustamente presos, sino un viaje más largo. Junto a su silla de ruedas la encontraron, como al poeta, ligera de equipaje. Era físicamente frágil. Su cuerpo anciano, pequeño y débil. Su rostro manchado y enjuto, chupado por la pobreza y la desesperación. Moralmente, era una gigante, invencible. Escondía un coraje de acero dentro de su endeble cuerpo. La temprana enfermedad -y muerte- de su marido la obligó a criar sola a sus cinco hijos mientras trabajaba. A ella nunca le regalaron nada.

El viernes 8 de enero falleció Gloria Amaya González. Una mujer ejemplar. Madre de héroes. De su vientre nacieron Miguel Sigler Amaya, ex preso de conciencia, desterrado en Estados Unidos, Ariel Sigler Amaya, preso de conciencia, actualmente en prisión -a pesar de sufrir diversas enfermedades causadas por la cárcel- y Guido Sigler Amaya, preso de conciencia. También, Juan Francisco y María Victoria. Todos honrados. Todos decentes. Todos dignos. Todos valientes. Todos ellos defensores de la democracia y los derechos humanos, y por ende -necesariamente- opositores pacíficos al régimen castrista.

Acudieron al velorio -que es sinónimo de velatorio pero más corto- otras Damas de Blanco. También la velaron familiares, vecinos y opositores en su casa de Pedro Betancourt, Matanzas.

Allí tuve el inmenso honor, hace años, de visitar a Gloria y a los miembros de su familia que no están en prisión, en varias ocasiones, durante viajes solidarios a la isla. Fueron de las experiencias más emotivas y enriquecedoras de mi vida. Recuerdo vivamente su dolor y su entereza. Lo llevo dentro de mí, albergado en los pliegues de mi memoria.

Falleció Gloria Amaya sin poder ver libres y unidos a sus hijos. Desgarrada por la injusticia, quebrada por su dolor de madre, asfixiada por la desesperación. Su cuerpo no pudo resistir más.

Dicen que tuvo un derrame cerebral. En realidad fueron la pena y el sufrimiento los que acabaron con su precaria supervivencia. Pero su espíritu es irrompible, indoblegable, inquebrantable. Su alma trasciende y pervive entre nosotros. Su coraje, dignidad y entereza son ejemplo y referente, no sólo para los cubanos de siglos venideros, sino para toda la humanidad. Gloria no ha muerto. Gloria es eterna.

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Comentarios:

Dice ser adayns
miércoles, 27 de enero de 2010, 03:29
que el senor la recoja en su seno , siempre estara en nuestro pesamiento los acompano en su setimiento

Dice ser Anónimo
viernes, 22 de enero de 2010, 00:18
No la conozco muy bien, pero veo a una mujer que aun vive, que aun luchara mediante sus hijo, por la libertad de su pueblo, por la democracia, para que un niño pueda reir y pueda andar con la frente alta y firme, la union y el amor es algo que nunca muere, vive y vive por la sonrisa de todos...Gloria Amaya... La gioia di dare la vita e piu grande di tenerla per sè.. Magdalena Saravia

Dice ser CFG
martes, 19 de enero de 2010, 22:20
Que descanse en paz, en el amor justo de Dios doña Gloria quien nos dejó una gran herencia de valentia y lucha sin tregua para quienes la recordaremos siempre.

Dice ser Mahuoly
martes, 19 de enero de 2010, 18:52
Descanse en paz, si fue creyente que su Dios la tenga en su gloria, la misma gloria y la misma paz que se le negó en la tierra, pero que le dedicamos hoy, por mujer valiente y entregada, nada mas se le puede pedir a un ser humano.

Dice ser Nelson Nuñez
martes, 19 de enero de 2010, 17:19
Se nos ha ido otra Mariana, madre de valientes luchadores ejemplo de cubania, de amor a sus hijos y a su patria.
Cuba sera libre y Gloria Amaya tendra tambien el reconocimiento publico que hoy le niega la dictadura.

Dice ser carrasco623@
martes, 19 de enero de 2010, 10:32
Ricardo, solo decirte que se agradecen estos escritos que reflejan tantas y tantas verdades de muchos de nosotros, (en este caso el de Gloria) llevo muchos años en esta bandita tierra y vengo contemplando como van quedando en el camino muchos compatriotas que no han cejado ni un segundo en su lucha por ver de una vez por todas, a nuestra tierra libre y feliz, y todos ellos han quedado en el baul de los recuerdos. Estaría bien un poco de reconocimiento. De mi parte y de demolibercuba, gracias por tu escrito

Dice ser jose sanchez
lunes, 18 de enero de 2010, 23:20
Me sumo a su heroica familia en este momento de pena, y que su recuerdo esté siempre entre nosotros y que su ejemplo de vida pronto se sepa en libertad por todos los cubanos.

Dice ser polaco
lunes, 18 de enero de 2010, 22:56
Mujer, madre , heroe, ejemplo de lucha sin condiciones, sus hijos entregados a la causa de la libertad son ejemplo de quien fue, es y sera siempre su madre porque estara por siempre en la memoria de los que aman la libertad. Gloria descansa en paz.

Dice ser Palas Atenea
lunes, 18 de enero de 2010, 18:50
Como madrina de otra Dama de Blanco, también sufriente, mi más sentido pésame por quien tanto padeció en vida. Descanse en paz.

Dice ser Reinerio
lunes, 18 de enero de 2010, 18:07
Gloria Amaya , sus hijos , su familia , paradigmas de dignidad .


desde Berna .

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Encontrados 11 comentarios
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