LA VOZ LIBRE
domingo, 14 de marzo de 2010 | 
Jesús Royo Arpón
martes, 15 de septiembre de 2009, 18:25

Nacionalistas: ¿dónde está la pelotita?

Jesús Royo Arpón

 

Los trileros son esos maestros de la prestidigitación cuyo arte consiste en llevar tu vista y tu atención por donde les interesa. Dan unas cuantas vueltas a los botes y la bola, y al final te preguntan: "¿Dónde está la pelotita?" ¡Cómo que dónde está la pelotita! Pues está donde yo la he visto, evidentemente, en el bote -supongamos- número dos. Levantan el bote número dos y ahí no está, no hay nada.

¿Cómo puede ser, cómo puede ser? Pero ya es tarde, ya te han soplado tus buenos euros. La mayor parte de la gente abandonamos al primer picotazo: damos lo perdido a cambio de una lección de humildad y en honor de admiración al arte del trilero. Pero hay quien se ceba en el engaño, como el pajarillo hipnotizado por la serpiente, y no para hasta dejarse allí el último euro.

El nacionalismo no tiene nada que envidiar al 'trilerismo'. Los nacionalistas son maestros del trampantojo, saben proponer objetivos 'evidentes' que suelen concitar la aprobación de la gente -digamos- 'normal', no nacionalista. Hablo, por ejemplo, de Rubalcaba cuando dice que el que sea Cataluña una nación no es un enunciado, sino un hecho. Me viene a la memoria lo que dijo Xènius, cuando ya no era Xènius sino el escéptico y burlón Eugenio d'Ors: "Miren si Cataluña es una nación, que hace dos mil años que no lo es". Rubalcaba, pardillo, no te metas entre profesionales trileros, que te la colarán seguro. Luego te dirán dónde está la pelotita y descubrirás amargamente que te han soplado la cartera, que la cosa no iba de nación o no nación, sino de quedarse con lo tuyo. Lo mismo le pasó a Azaña, que logró hacer aprobar el Estatuto en la República y luego en Benicarló se lamentaba amargamente. Otro pardillo.

A lo que voy. Con lo del dictamen del Tribunal Constitucional nos la han vuelto a colar. En Cataluña el TC no aparece como la máxima garantía de nuestras libertades, las de la soberanía popular, las de la Constitución, sino como una amenaza, cuando no directamente como el enemigo de Cataluña. Se dice que una ley refrendada por el pueblo no la pueden modificar cuatro leguleyos. Se da por supuesto que la sentencia será contra Cataluña, una declaración de guerra en toda la regla, a la que habrá que responder 'con contundencia'. O, sibilinamente, se señala que una sentencia 'excesiva' podría dar alas al independentismo. -¿Y qué? ¡Como si el independentismo fuese delito!-.

Yo alucino. Este lenguaje es puro fascismo de camisas pardas. Y a ese festival se suman la mayoría de partidos y los tres presidentes vivos de la Generalitat. ¿Qué está pasando aquí? ¿Nos hemos vuelto todos locos? ¿No hay nadie que nos recuerde que el TC debe ser aceptado por todos, que es la máxima expresión de la democracia, que atacarlo es cargarse todo el edificio constitucional? ¿Se puede amenazar a un tribunal impunemente? Todos esperamos que las bravatas no afectarán a los magistrados y que el TC cumplirá con su cometido limpiamente, abstrayéndose a las presiones. Pero, ¿y si no se abstrae lo suficiente? ¿Y si suaviza, relativiza o modera los términos de la sentencia para no irritar a los políticos bravucones? Mejor no imaginárselo.

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Comentarios:

Dice ser Karelia
jueves, 24 de septiembre de 2009, 11:37
Anónimo, sólo me has rebatido una parte de mi argumento, por lo que deduzco que el resto es cierto.
Y respecto a las encuestas, lo que tu llamas "vuestras leyes" también son tuyas, a tu pesar. Me encanta recordarte que la legitimidad de las leyes autonómicas tiene como fuente la tan denostada Constitución.
Por cierto, tu encuesta también da un 42% de encuestados que se sienten tan españoles como catalanes (tu argumento del independentismo tiembla y se viene abajo), un 36% cree que Cataluña debe ser una comunidad autónoma frente al estado federal (32%) y a la independencia (19%). Y en general, la apatía por los temas políticos salta a la vista. Y ya puestos, ¿crees que la gente sabe qué diferencias habría entre un estado federal y el actual estado de las autonomías?
Y, hasta ahora, aquí nadie chilla. Aunque mis argumentos te saquen de quicio, son argumentos, no vaciedades.

Dice ser Anónimo
martes, 22 de septiembre de 2009, 16:03
Karelia, La única encuesta válida será el referéndum de autodeterminación. Algo que vuestras leyes no permiten. Mientras tanto no tenéis demasiada legitimidad para cuestionar encuestas ni nada por el estilo. El último barómetro de opinión de Julio de este año , habla de un 51, 2% de ciudadanos a favor de la estatalidad (federal o independiente) frente a otras opciones incluida la indiferencia.
http://www.gencat.cat/economia/doc/doc_53004538_1.pdf
Ya se que como vosotros soléis chillar mas y os hacéis omnipresentes por doquier, tenéis la sensación de ser 9 a 1 . Pero no. Poco a poco los más listos de entre los vuestros, que los hay, os van dejando en silencio.

Yo no tergiverso nada. A los hechos me remito.

Dice ser Karelia
martes, 22 de septiembre de 2009, 11:02
Para Anónimo: tiene gracia que cuando tú dices algo tenemos que darlo por válido (lo de la encuesta y el 60% a favor del independentismo, por poner un ejemplo) aunque se pueda constatar lo contrario objetivamente (se pueden sacar otras encuestas diciendo todo lo contrario), pero cuando los demás dicen algo tú sistemáticamente lo tergiversas porque crees que quieren decir otra cosa. Me explico: si yo digo "estoy a favor del bilingüismo y de la libertad de elección de lengua en las escuelas", tú dirás que en realidad quiero imponer el castellano y eliminar el catalán. ¿Dónde y cuándo he dicho eso? En ningún sitio, pero tu discurso no se sostiene a menos que veas siempre malas intenciones en el que no piensa como tú. Me gustaría que en lugar de suponer lo que pensamos, la gente como tú contestara a lo que se le dice con razonamientos, no consignas.
Otra cosa graciosísima es lo del nacionalismo en todas partes: o eres nacionalista (catalán o español) o no eres. ¡Menuda tontería! Pongamos un equivalente futbolístico: o eres del Barça o eres del Real Madrid. El resto de equipos de futbol no existen, y mucho menos la gente a la que no les gusta el fútbol... Simplicisimus!
Saludos!

Dice ser Anónimo
martes, 22 de septiembre de 2009, 03:10
Lo tuyo si que es verdadero trilerismo hermano, al margen de que me tome unas birras contigo.
Olvidas que hay un estado central que hace politica identitaria de manera permanente, a traves de sus medios, a traves de sus leyes, a través de todo.
La única manera de superar las identidades nacionales y no hacer politica identitaria es con un estado independiente comprometido a ello.
Lo que proponéis los supuestos no-nacionalistas es simplemente una estafa.

Dice ser jaumet
lunes, 21 de septiembre de 2009, 23:50
Anónimo: la mejor política identitaria es la que no se hace. Los no nacionalistas estamos a favor del laicismo identitario: usted haga lo que quiera en su casa, siéntase como le dé la gana o no se sienta nada, que nadie le diga lo que tenga que hacer, pero, eso sí, en la calle tenemos que ser neutralmente identitarios, sin imposiciones ni sanciones. La sociedad multicultural -también con la identidad catalana, por supuesto- con una moral civil y laica es el futuro. El pasado son los reaccionarismos baratos y provincianos, la miseria moral de la burguesía egoísta y avara que transmite sus valores vergonzantes a la población.

Me dirás utópico. Me recordarás que todos tenemos una identidad (quizá algunos una no identidad) pero lo mismo se dijo de la religión: que no podía existir un estado al margen de la religión, que es inviable un lugar donde cada uno tenga una creencia diferente y no regulada por el estado, etc y mira lo bien que nos va en un país laico y aconfesional. Eso sí, ha costado y sigue costando tanto orillar la religión del ruedo público como costará hacer entender que las identidades son privadas y particulares y que tú puedes ser lo que quieras y yo también, así que deja de decirme si soy o no un botifler y de arrogarte el hecho de si tú eres o no un buen patriota. Y vayámonos a tomar unas cervezas, hermano.

Dice ser Anónimo
lunes, 21 de septiembre de 2009, 16:05
Mira jaumet. Yo creo que vosotros no tenéis muy claro eso del nacionalismo, y no-nacionalismo. Os han repetido hasta la saciedad que sois no-nacionalistas, y os lo habéis creído. Pero solo vosotros.
El nacionalismo de alguna manera tiene que ver con la identidad nacional de una comunidad, su pertenencia a una nación, y su correspondiente plasmación en un estado.
En Catalunya residen muchísimos ciudadanos que proceden de otras regiones españolas.
Estos ciudadanos en muchas ocasiones no se identifican con la identidad de la comunidad catalana original. Esto ya lo sabemos. De la misma manera que muchos catalanes no se identifican con esa identidad del español medio que se promueve constantemente desde los medios estatales.
Veamos las cuatro políticas identitarias que pueden darse:
1) Dejar las cosas como están en la actualidad o incluso retroceder a etapas anteriores. Con una identidad autóctona en fuerte desventaja tras décadas de minorización por parte del estado franquista. Esto equivale a sacarle provecho de una situación de hechos consumados tras años de represión. De alguna manera es lo que promueve Ciutadans y el PP
2) Tratar de realinear suavemente las condiciones dando cierta ventaja a la autóctona para que recupere posiciones relativas tras años de imposición no democrática. Lo que hace el tripartit y antes hizo CiU.
3) Imponer por la ley la identidad propia frente a las foráneas para que vuelva a ocupar la posición hegemónica que tuvo apenas unas décadas atrás. Cosa que nadie ha planteado, ni siquiera los más radicales nacionalistas.
4) Cuarta vía. Superar las actuales identidades nacionales. Tratar de construir un espacio abierto, europeo, trilingüe (realzando el papel del idioma inglés) , realmente cosmopolita, primando valores positivos y de excelencia dentro de un estado libre, asociado , federado o independiente a España.

Yo me quedo con la cuarta. Para mí esta es la única vía no-nacionalista real. Y con la que yo me identifico cada vez más. Esto es lo que debió haber hecho una España democrática y que no ha sabido hacer.

Dice ser José Miguel
lunes, 21 de septiembre de 2009, 15:20
A los catalanes no les insulta nadie. Solamente hay quien con todo su derecho dice que el catalanismo se equivoca en algunas cosas y quien con todo su derecho dice que habiendo nacido y vivido toda su vida en Cataluña, el catalán no es su lengua (que no es lo mismo que no saberlo). Si a vosotros eso os parece insultar, la cosa está muy clara: pretendéis ir por el mundo como gente que quiere imponer vuestras ideas

Dice ser jaumet
lunes, 21 de septiembre de 2009, 11:22
Querido Anónimo: decir que los que estamos en contra de la independencia lo estamos por motivos sentimentales es una reducción manipuladora. Que haya gente que se oponga a la independencia y que abrigue exclusivamente motivos sentimentales haberlos los habrá, y para ellos el Señor (si es que existe) les ha reservado el Partido Popular, que es el partido de los nacionalistas españoles de derechas, aunque al PP en Cataluña también le vota mucho liberal más interesado en lo que se dice sobre las subprime en el diario Expansión que en los debates identitarios del setmanari El Temps o la revista Época. En todo caso, todavía hay nacionalistas españoles de izquierdas que votan al PSC, aunque cada vez están más desengañados. En cambio, los no nacionalistas votamos a Ciutadans, UPyD, en blanco o nos abstenemos, aunque a veces dirigimos un voto cautivo hacia el PP, PSC, ICV e incluso CIU.

La razón fundamental por la que los no nacionalistas nos oponemos a la independencia es que no tenemos ninguna garantía de que en un estado catalán se respete a la disidencia que formamos nosotros. Esta falta de garantías es manifiesta en la actual Generalitat de Cataluña, futuro embrión del estado catalán, donde los ramalazos contra la disidencia comienzan a ser más que evidentes: política lingüística, imperialismo hacia Valencia y Baleares, imposición de una identidad nacional, desplazamiento de España y lo que se considera español del ámbito de lo políticamente correcto, adocenamiento educativo, clientelismo político generosamente complacido con subvenciones millonarias (para la lengua, las selecciones nacionales, la agitación política) etc. Imagínate un estado catalán donde individuos de la ralea de Salvador Sostres, Joel Joan, López Bofill, Laporta, Joan Tardà, don Heribert Barrera, Clara-Simó se puedan hacer con el timón. Está claro, pues, que un estado catalán iría en contra de nuestros derechos y libertades. Luego añádele intereses sentimentales o económicos, pero la defensa de la democracia y de nuestros intereses como minoría mayoritaria son las razones fundamentales.

Dice ser Carmen
lunes, 21 de septiembre de 2009, 00:33
Golpe de "galício" contra galegos e Galiza.

A crise do leite fai caer a Comissária danesa responsábel pola agricultura Mariann Fischer-Boel cuxa reelección era dada por adquirida. A convidada para a substituír sería Ana Miranda se non fose as intrigas de Rajoy xunto do Presidente da Comisión. Para os españolistas a Galiza é unha provincia española, mais os galeg@s son extraterrestres sen calquera dereito a ocupar cargos na Unión Europea.

Dice ser Pau R
domingo, 20 de septiembre de 2009, 15:46
Anónimo, totalmente de acuerdo en lo que usted dice, pero lo más triste del caso es que son precisamente esos ciudadanos que viven en Catalunya , pero que su mente y su corazón siguen en Madrid o en sus terruños de origen, los que, con su egoísmo e intransigencia están obligando al resto de catalanes a vivir como prisioneros de una situación de muy difícil escapatoria.

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