Si Cataluña fuese independiente, seguramente sería más pobre. Se perdería el mercado español, emigrarían las multinacionales y habríamos de mantener un ejército descomunal para poder cubrir una larguísima frontera.
Sin embargo, dicen algunos, el catalán sería la única lengua. ¿Seguro? Yo creo que no. Cataluña independiente sería bilingüe, tal y como lo es la población. A no ser que los castellanohablantes perdiésemos los derechos civiles, pero entonces dejaría de ser democrática. El dilema, para una república catalana, es: o bilingüe, o no democrática. ¡Y cuidado que a la larga la única lengua de hecho quizá sería el castellano, tal como ha pasado en Irlanda! Irlanda nos demuestra que la independencia puede ser fatal para las lenguas propias. Podríamos decir, como Felipe González, que las independencias las carga el diablo...
A veces pienso que los castellanohablantes de Cataluña quizá saldríamos ganando con la independencia. La situación actual nos es claramente desfavorable. Actualmente, si reclamas el castellano enseguida te cuelgan la etiqueta de 'españolista', que equivale a forastero. O sea, sin derechos. No hay legitimidad catalana para reclamar el castellano. El español en Cataluña es considerado como una situación de hecho, un estorbo, como la plaga del escarabajo de la patata.
La distribución de la oficialidad lingüística ahora se practica así: en castellano, si es para toda España, y en catalán, si es para Cataluña. Así lo practica la radio y la televisión -el Canal Olímpico, por ejemplo-. El mensaje que se desprende es que los catalanes castellanohablantes, o bien somos españoles, o bien no somos. O somos inexistentes, o se nos considera ya compensados por el 'circuito español'.
Para los nacionalistas, la situación actual del 'Estado de las autonomías' es la más cómoda. Por un lado, se mantiene el diferencial económico con el resto de España, y por la otra, se alimenta la 'coartada española'. La coartada española resulta muy práctica para los nacionalistas, porque consolida la duplicidad social en Cataluña (catalanes-españoles) y porque permite disponer de un comodísimo 'vertedero de basura' situado en Madrid-España, donde se pueden proyectar todas nuestras frustraciones y caquitas...
Entonces, ¿qué quieren los independentistas? ¿Por qué dan tanto la lata? Creo que está muy claro: los independentistas no quieren la independencia, porque sería pobre, cara y bilingüe. Lo que quieren realmente los independentistas es el independentismo.