LA VOZ LIBRE
viernes, 19 de marzo de 2010 | 
Jesús Royo Arpón
lunes, 22 de junio de 2009, 12:47

El técnico normalizador

Jesús Royo Arpón

En esta comedia de la Normalización Lingüística (NL), juntamente con el profesor de catalán hay otra figura estelar: el técnico normalizador (TN). Si la figura del profesor es dramática, la del TN resulta francamente patética.

El TN es el nacionalsociolingüista por excelencia. Vive firmemente convencido de que bajo su acción se esparce el principio luminoso de la catalanidad, y todo el tejido social queda impregnado benéficamente de él. Comienza el día empuñando el maletín lleno de prospectos, trípticos y datos estadísticos, donde se cantan las excelencias de la NL. Con paso firme y decidido se va a hacer la visita del día, venga. Hoy quizá toca alguna industria, un comercio o alguna entidad cultural o deportiva. El objetivo no puede ser más loable: normalizar la entidad, hacer que abandone el castellano y se pase al catalán. ¡Santa y noble misión! ¡Admirable tenacidad, meritoria insistencia, la del TN!

¿Cómo se debe vender la NL? ¿Qué argumentos se deben utilizar, qué estira-y-aflojas se deben producir, con qué resistencias se deben encontrar? Me imagino el hilo conductor de la argumentación: “el castellano es el pasado, la rutina, la prehistoria; el catalán es la innovación, el prestigio, el futuro”. Si el empresario resulta escéptico en el terreno de los principios, el TN pisa el acelerador: “el cambio de lengua se asociará a una imagen nueva más dinámica y solvente. Sin duda –las estadísticas lo demuestran– eso incrementará las ventas”. Y finalmente está el apoyo decidido del Govern de la Generalitat, en forma de programas informáticos gratuitos, renovación gratuita de carteles e impresos, subvenciones, líneas preferentes de crédito, exenciones de tributos y rebajas varias. Y para rematar la jugada, si es preciso, siempre se puede ofrecer una condecoración acreditada: por ejemplo, una Creu de Sant Jordi. Definitivo.

Delante de argumentos tan convincentes, el empresario que no se normaliza bien puede ser catalogado como 'empresario recalcitrante' en la base de datos correspondiente. Podría, llegado el caso, ser objeto de otra clase de presiones, en forma de adhesivos y pintadas alusivas a su fervor nacional más bien escaso.
Pero eso es excepcional. Normalmente, todas las empresas se suman con entusiasmo a la causa. “He visto la luz”, declara el empresario normalizado, mientras se le pone cara de budista devorador de zanahorias, radiante de felicidad y de reencuentro consigo mismo. El TN vuelve al Consorcio con la mirada serena, el mentón decidido y la sonrisa en los labios por la satisfacción del trabajo hecho. Hemos cubierto otro objetivo, hemos dado un paso al frente. En la lista de empresas ya tenemos otra con la C de catalanizada. Éxito.

Escribe tu comentario

Usuario:
Comentario:
Ver condiciones
Ver términos legales
Código de seguridad:
Escriba aquí el código:

Comentarios:

Dice ser Florete
martes, 23 de junio de 2009, 08:59
Distinguido Sr. Royo:

Comprenderá usted que la incredulidad de nuestro amable "Charlie" se fundamenta no sólo en su ignorancia sobre la existencia real de la figura del normalizador sino en que cualquier exposición que haga usted, sacrílego blasfemo a la causa, le aparta de la verdad con que los líderes iluminan "la catalana terra".
Los corillos de plañideras sirven de guía al resto de la camada. Pero no pierda la esperanza, ya hemos vivido todo esto. Es una constante política que los nacionalismos se autofagocitan. La ética no puede ser contradictoria, y las premisas del "lo mío por encima del resto" y el "mi derecho sobre tu libertad" destruirá la próxima generación incapaz de comprender la realidad sin esos postulados para ellos indudables.

La siguiente generación, empobrecida, vivirá autoarrinconada en la mediocridad de su "singularidad" envidiando el pluralismo dinámico que desconocen y les asusta.

Gracias por su aportación.

Dice ser José Miguel
lunes, 22 de junio de 2009, 22:56
Lo que debes comprender es que hay ciudadanos de Cataluña que consideramos el castellano o español como nuestra lengua. Que aceptamos que debemos convivir con la otra lengua y con las personas cuya lengua propia es la otra lengua, pero que en algún momento nos preguntamos que al final, si la administración está decidida a enterrar toneladas de recursos en promocionar el catalán, ¿qué quedará de lo nuestro? Seguramente para ti la respuesta es muy simple: que si quieres castellano, ya te puedes ir yendo a Méjico como mínimo. Pero para nosotros no es tan simple, porque aquí estamos en nuestra tierra. Así son las cosas. Y simplemente proponemos debatir sobre el asunto a ver si encontramos un punto que sea justo para las dos lenguas. Desde luego, el punto actual que ha impuesto la administración autonómica no lo consideramos justo

Dice ser Charlie
lunes, 22 de junio de 2009, 17:15
ahora ya no se limitan a manipular contra el catalán, ahora ya "imaginan" las "argumentaciones". Por lo menos lo reconoce. Señor si tan mal le parece que la adminstración catalana, votada en las elecciones, fomente el uso de la lengua propia del país, habérselo pensado antes de emigrar a cataluña (ah, no, que en esa bendita época de libertad franquista eso no pasaba)

Página 0 de 1
Encontrados 3 comentarios
Subir ↑
La Voz Libre on Facebook
Encuestas
¿Debería suspenderse la subida del IVA por la crisis económica?
Ver anterioresVer resultados