LA VOZ LIBRE
viernes, 19 de marzo de 2010 | 
Jesús Royo Arpón
martes, 06 de octubre de 2009, 17:11

¿Por qué llaman género al sexo?

Jesús Royo Arpón

 

Los gramáticos, filólogos, lingüistas y gente del palo del idioma llevamos con resignación el castigo que merecen nuestros pecados en todo este pleito: éste del sexo y el género. Y este pleito podría ser divertido, porque da juego a malentendidos sabrosos, pero las más de las veces se queda en el nivel de la ramplonería, cuando no de la moralina más ridícula. Con un agravante: que -no sé por qué y me preocupa- se considera que la actitud linguo-no-sexista parece ser propio de la izquierda. ¡Pobre izquierda! Bueno, pues esta vez dejamos el tema del conflicto catalán-castellano y divagaremos un poco sobre el tema del género y el sexo.

Maldito sea el día en el que alguien, sin nada más noble que hacer, vio la luz al descubrir que la lengua era sexista. Y como ser sexista en este mundo de raíces judeocristianomusulmanas es malo, pues nada, hay que corregirlo para que sea no-sexista. También hay que suponer que ser no-sexista es bueno, pero allá ellos con la carga de la prueba. ¿Y dónde está el sexismo? Pues en el hecho de que el masculino -género- incluye al femenino -sexo-, pero no al revés. Es decir, 'todos están cansados' incluye a hombres y mujeres, pero 'todas están cansadas' no incluye a los hombres. Ése es el agravio intolerable. De ahí que haya quien recomiende -con aire frailuno- eso tan chusco de "vascos y vascas", "ciudadanos y ciudadanas", llegando al absurdo de "todos y todas", "nosotros y nosotras". El ridículo total, por ser lingüísticamente imposible, se consigue en 'los dos-las dos' o 'ambos-ambas' cuando son uno y una. Se ha creado ya toda una rama de la lingüística en la nueva normativa por una lengua no-sexista. 'Los profesores' está mal visto: hay que decir 'el profesorado'. 'Los trabajadores' se sustituyen por 'el personal', et sic de ceteris.

Todo este lío proviene de dos confusiones, a mi parecer: por un lado, se confunde el género con el sexo; y por el otro, la palabra con la cosa. Se cree que cambiando la lengua cambiará la realidad. Para lograr una sociedad igualitaria en cuanto al sexo, creen que lo mejor es cambiar la conducta lingüística: el logos rige y determina la realidad. ¡Santa inocencia!

Primero: el género no es el sexo. Tenemos una ley 'de violencia de género', que debería ser claramente 'violencia de sexo'. Decir 'violencia de género' tiene el mismo valor que 'violencia de subjuntivo'. El género no es algo de la realidad, sino de las palabras. No pertenece al significado, sino al significante. El género es una característica obligatoria de ciertas palabras, los nombres. En nuestras lenguas tenemos dos géneros, masculino y femenino, pero podríamos -y quizá deberíamos- llamarlos A y B. Todos los nombres son, o bien A, o bien B. 'Libro, hombre, perro, armario' son A, y 'mujer, gata, espina, calle' son B. Y para la mayor parte de nombres, el género es arbitrario, no tiene ninguna base en la realidad.

En cambio, el sexo es una característica de la realidad, es un hecho biológico. Sólo algunas cosas son macho o hembra, digamos de sexo masculino o femenino. Sin embargo, todos los nombres -todas las 'cosas'- son de género masculino o femenino. Es decir, en nuestras lenguas, la mayor parte de 'masculinos' -libro, armario- no son machos y la mayor parte de 'femeninos' -espina, calle- no son hembras. Dejémoslo aquí: seguiremos.

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Comentarios:

Dice ser Anónimo
lunes, 12 de octubre de 2009, 17:08
Putesa no está inscrita en el DRAE. Por tanto como disciplinados seguidores del catetismo no tenéis derecho a interpretar nada que no haya sido aprobado por vuestra autoridad correspondiente. Catetos.

Dice ser brinca
lunes, 12 de octubre de 2009, 17:03
¿¿¿¿¿Chúpate esa, putesa?????????

¿qué sera lo próximo que digas: chincha rabiña que tengo una piña que tiene piñones y tú no te los comes?

Dice ser Anónimo
lunes, 12 de octubre de 2009, 15:56
Sin que venga muy a cuento si me gustaría enfatizar un aspecto del cateto-cuartelario que destaca sobre el resto de idiomas que conozco, incluido el catalán. Me refiero a la capacidad que posee para insultar, denigrar, descalificar, humillar, herir, tergiversar, manipular, coartar, parodiar, mofarse de o ridiculizar al prójimo. Obviamente esto explica la cantidad de autómatas parlanchines que se pasan todo el día comiéndose el tarro mutuamente en esta jerga insultante.
Dudo que haya otra lengua sobre el planeta con esta habilidad.
En otras áreas del lenguaje no está a la altura ni de lejos a otras lenguas. Pero en estas sí. Lo cual también dice mucho de sus hablantes. Chúpate esa, putesa!!

Dice ser Palas Atenea
lunes, 12 de octubre de 2009, 15:37
Pues tiene toda la razón. Ahora que si vamos a seguir generando palabras estúpidas yo propongo que, desde ahora, a lo que se llamaba linchamiento se le califique de violencia de número.

Dice ser brinca
lunes, 12 de octubre de 2009, 13:55
como sangras por la herida, renegado!!!!!! jaume te ha dado una lección y no sabes donde meterte juasjuas

Dice ser Anónimo
domingo, 11 de octubre de 2009, 21:11
Por cierto Jaumet Royo, en Latinoamérica fueron los criollos descendientes de españoles , y no los pobres indios, los que cortaron toda dependencia con la metrópoli. En Catalunya acabará ocurriendo lo mismo. A medida que los descendientes de los antiguos charnegos vayan tomando conciencia del oprobio permanente que supone seguir sujetos al estado castellano (ahora llamado español) acabarán haciendo lo mismo. No tardaremos demasiado. Por mucho que os esforcéis.

Dice ser Anónimo
domingo, 11 de octubre de 2009, 19:34
Si piensas que me vas a traumatizar con estas correcciones vas listo. A diferencia de tí no necesito un nivel C ni un doctorado en nada que me disguste para ganarme el sustento.
Y efectivamente, la mierda siempre emerge por si sola. Me imagino que te referirás a ese comentario que te dediqué hace unos días. Saludos también.

Dice ser jaumet
domingo, 11 de octubre de 2009, 18:58
Querido Anónimo:

Sí que queda más fino, sí. Sobre todo porque *jutgesa se escribe jutgessa y *metgesa se escribe metgessa. Aunque lo que me parece más fino es lo de *advocatesa, puesto que no existe en lengua catalana, y en su lugar tenemos una humilde advocada (si bien, existe la cultísima advocadessa, que me imagino que sólo utilizarán los lexicógrafos del IEC).

Siento arruinar tus ensoñaciones fonéticas, pero los no nacionalistas nos dedicamos a estas cosas. Es un trabajo duro, el cliente te insulta y nunca admite sus errores. Sin embargo, es gratificante ver que la mierda va emergiendo por sí sola.

Rectifico a brinca: no es un logopeda lo que necesitas, sino un politólogo que te explique la absoluta contradicción (establecida por tus camaradas, no por nosotros) entre ser nacionalista catalán y "de la llengua nacional, no saber ni un borrall". De nuevo, te pido disculpas, pues este último exabrupto me ha salido en catalán, es decir, tu lengua, según nos cuentas, ¿no?

Saludos

Dice ser Anónimo
domingo, 11 de octubre de 2009, 18:50
cómo te duele, basurilla

Dice ser brinca
domingo, 11 de octubre de 2009, 16:45
Al del ultimo comentario: lo tuyo no es de ortopeda, es de logopeda, renegado, que eres un renegado!!!!!!!!!

también dices estas tonterías cuando tu madre y tu padre te hablan en español, o les respondes: no gràcies jo no parlo amb gamarussos????? juasjuasjuas

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