Las otras vacaciones de los Príncipes de Asturias
El misterio se ha desvelado. Las vacaciones secretas de los Príncipes de Asturias han dejado de ser una incógnita sin resolver. Cada año, cuando finalizaba la Copa del Rey en Palma de Mallorca, los Príncipes desaparecían del mapa balear y se perdían en algún destino que ningún periodista conseguía descifrar.
Les buscaban en Asturias, en casa de la abuela de la Princesa. En Benidorm, donde tiene su pisito de jubilado don Francisco, el abuelo taxista de la princesa, ni se molestaban en mirar. Tampoco se iban a La Mareta de Lanzarote, la residencia veraniega de Estado, que suele utilizar Rodríguez Zapatero.
Esta vez, una agencia española les encontró finalmente. Letizia, Felipe y las pequeñas Leonor y Sofía salieron de Palma hacia Madrid y de Barajas volaron en avión regular hacia Atenas. De la capital griega siguieron después a Estambul. Se alojaron en la suite real del lujoso hotel Kempinski y luego se perdieron en un yate por la costa sur de Turquía. ¿Fueron huéspedes de sus primos Pablo y Marie Chantal de Grecia? Probablemente, pero las tres noches de la suite real del Kempinski -13.000 euros- fueron a cargo de la Visa del señor Borbón.
De Atenas regresaron después a Madrid para volar a Palma. Había que hacerse la foto oficial de despedida del Gobierno balear, pero el moreno dorado de Leticia delataba un sol de otros mares. La princesa no suele tomar el sol en Mallorca. En Turquía es otra cosa.
> En la imagen: Don Felipe y doña Letizia en el palacio de la Almudaina.
Despedida a Julián Lago
Algunos compañeros, pocos amigos, sus tres hijos y las dos familias, cada una por su lado. Así fue el funeral por Julián Lago en la iglesia de San Fermín de los Navarros de Madrid.
Algunos/as asistentes confundieron la puerta de la iglesia con un photocall y posaban como si entraran a una fiesta en el Joy Eslava. ¡Cómo se hubiera reído Julián de ver tanta desfachatez utilizando su muerte como excusa!
Sus hijos mayores, Ana y Víctor, llegaron con su madre Ana Moreda, los primeros, de forma tan discreta, que los fotógrafos dudaban si era gente importante, que mereciera la pena retratar.
Más ruido mediático provocó la llegada de su segunda esposa Natalia Escalada, acompañada de Pablo, el hijo menor del periodista. Los abogados Isabel Ventosa y su marido Jesús Santos, y el catedrático penalista, Miguel Bajo y Marisol, su mujer, eran amigos sinceros de Julián. Como el doctor Juan Abarca, dueño del Hospital Montepríncipe, donde trataban la maltrecha salud del periodista. Este médico de generosidad admirable fue una de las personas que más luchó para traerle a España con vida.
Su testamento se abrirá uno de estos días. Yolanda, su novia paraguaya, ha pedido una copia de las últimas voluntades de Julián con la certeza de que figura como una de sus herederas. Con este documento puede dirigirse al Consulado de España en Asunción para solicitar el visado que le permita viajar a España y conocer oficialmente el legado de su novio.
La familia tiene indicios de que Julián Lago dejó como herederos a sus tres hijos y el tercio de libre disposición, en el que entraría la finca de Paraguay, será para la última compañera de su vida.
> En la imagen: El periodista Julián Lago.
Naomi desintoxica su mal humor en España
Discreta y secreta. Así ha sido la estancia de Naomi Campbell y Vladimir, su novio ruso, en el Sha Wellnes Clinic, uno de los mejores spa de Europa, situado sobre la bahía de Altea en Alicante.
La modelo y el multimillonario con el que comparte su vida desde hace ya un año dejaron Ibiza para instalarse en esta lujosa clínica de dieta macrobiótica y cuidados exquisitos, donde han pasado cinco días. El miércoles por la noche dejaron Sha encantados de los tratamientos y del comportamiento del personal. Nadie desveló que la pareja estaba alojada allí, ni siquiera se podían dirigir a ellos por su nombre aunque es difícil confundir a Naomi con cualquier otra mujer del mundo mediático.
Otros huéspedes ilustres, que han pasado por Sha, han salido también indemnes de su deseado anonimato. Como François Pinault, el dueño del imperio Gucci y de un palacio en Venecia con la mejor colección de arte de Europa, Kylie Miniogue o la jequesa de Qatar.
Sha le sentó bien a la modelo británica. Hace sólo 10 días le pegaba un empujón a Vladimir en una fiesta en el Pachá de Ibiza después de una tremenda discusión. La diera macrobiótica ha amansado a la fiera.
> En la imagen: Naomi Campbell y su novio ruso, Vladimir Doronin, en Ibiza.