La clásica Nochevieja
Se hacían apuestas, pero nadie dudaba de que los espectadores acabarían eligiendo la Nochevieja clásica frente a la relativa novedad de ver a Belén Esteban dando las campanadas.
Ni la cirugía estética, ni el modelo de Versace, pudieron con la tradición y la seguridad de despedir esa fecha emblemática sin sobresaltos. Y es que, aunque la última noche del año es una fiesta donde hay excesos de todo tipo, también marca un final y un principio en nuestra agenda.
Para encarar este nuevo año difícil, duro y con nubarrones pesimistas hace falta despedirlo con serenidad, olvidar por un momento la crispación social y televisiva, que a veces vienen a ser lo mismo, y empezar con alegría y cierta dosis de calma.
La ceremonia de la Puerta del Sol no es un plató, ni una tertulia de las suyas, pero a Belén Esteban le dijeron que fuera ella misma y cumplió. No había más contertulios que Jorge Javier y el histórico reloj, pero lo suyo fue el guirigay y griterío. Porque hay cosas que son genéticas y hasta ahora el ADN de Belén Esteban le resulta de lo más rentable a la cadena que la ha encumbrado hasta las más altas cimas de la vulgaridad y el disparate.
Belén y Telecinco interesaron a 3 millones de espectadores, pero otros 7.247.000 se decantaron por Anne Igartiburu y Manuel Bandera.
Triunfaron el sentido común y la profesionalidad. No todo está perdido.
> En la imagen: Anne Igariburu retransmitiendo las campanadas de Fin de Año desde la Puerta del Sol para TVE.
Baqueira ya no es lo que era
Cuando los Reyes de España se instalaban en Baqueira Beret -después de Nochebuena hasta poco antes del cumpleaños de don Juan Carlos el 5 de enero-, en la famosa estación de esquí, se formaba una corte de espontáneos aficionados a la nieve.
Todos ellos dispuestos a todo con tal de tropezarse con el monarca y sacarle provecho al saludo, aunque sólo fuera con una foto. Hasta Aznar y Ana Botella andaban por allí con modelitos alpinos para estar a tono.
Hoy a Baqueira ya no van los Reyes, su casa ha sido ocupada por las infantas Elena y Cristina y sus numerosas familias. Y en las pistas se han visto esquiadores de verdad, como Álvaro Bultó, Sete Gibernau, la modelo Laura Ponte, que enseña a esquiar a sus hijos, y José Bono que, aunque es manchego, tiene familia aficionada al deporte.
Hoy día, la jet set se ha dispersado por el mundo. Los Botín coinciden en Suiza con Cristina Macaya y Elena Benarroch, Alfonso Cortina y Tita Flores.
Fernando Fenánez Tapias y su mujer, Nuria González, junto a un grupo de amigos, han cambiado Baqueira por Montecarlo. A la Punta Cana de lujo, la de Julio Iglesias y Óscar de la Renta, se han ido Naty Abascal, Cary Lapique y Carlos Goyanes, y Maribel Yebenes y su marido, Antonio.
Kylie Minogue y Andés Velencoso pasearon discretamente por Tossa de Mar con la familia del modelo.
Por su parte, Felipe y Letizia han hecho otro de sus viajes misteriosos. Primera escala, Londres. ¿Cuál era el destino final? Los Príncipes tampoco van a Baqueira Beret por Navidad.
> En la imagen: Baqueira Beret.
¿Año Nuevo, España nueva?
Estrenamos año con España como presidenta de la Unión Europea, pero de puertas hacia adentro, poco va a cambiar. Los mismos tópicos, los mismos protagonistas de siempre, Belén, Campanario, los Mohedano, Pajares...
Y Jesulín de Ubrique, que como tantos toreros que anunciaron un día a bombo y platillo, con exclusiva millonaria por el medio, su retirada de los ruedos, vuelve a las plazas el próximo 20 de febrero. ¿Por dinero? ¿Se aburre el matador de toros en la aparente placidez doméstica que disfruta desde su retiro?
Jesulín ha organizado estos días una corrida doméstica en su placita de Ambiciones, con picadores incluidos, para demostrar a sus amigos que está en plena forma.
Jesulín vuelve a los toros y ‘esta España nuestra’, que cantaba Cecilia hace veinte años, sigue en sus trece en pleno siglo XXI, encallada en personajes y costumbres rancias, en más de lo mismo. Vuelve Jesulín, todo sigue igual.
> En la imagen: Jesulín de Ubrique en su última aparición televisiva en Antena 3.