El Rey se afeita la barba
La recepción en el Palacio de Oriente, que sigue al desfile del Día de la Fiesta Nacional, es la mejor ocasión que tenemos los periodistas para acercarnos a la Familia Real de una manera informal y distendida.
Hay quien prefiere aprovechar la ocasión de tener, en el mismo salón, reunidos al presidente del gobierno, a sus ministros al completo y a los máximos dirigentes de la oposición y sacar del encuentro algún titular llamativo. Pero dado el panorama político que nos rodea, elegimos el glamour en lugar de la corrupción.
Después de tres meses acostumbrados a ver al Rey con barba, don Juan Carlos apareció en la parada militar con un afeitado impecable, su imagen de siempre.
Según el jefe de la Casa, Alberto Aza, no había ningún misterio cuando Su Majestad la dejó crecer, ni ahora que se la ha quitado. “Muchos señores se la dejan en verano, están más cómodos sin afeitarse y luego llega el otoño y se la quitan“.
Los portavoces de Zarzuela ya habían desmentido en su momento que se tratara de algún problema de piel, como ya había ocurrido en otra ocasión. Cuando nos tropezamos al propio don Juan Carlos, el Rey nos confirmó que su barba había sido cosa pasajera. La opinión de la Princesa sobre las barbas reales es que le gustaban mucho tanto el Rey como el Príncipe, con barba y sin ella.
> En la imagen: Los Reyes de España y los Príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, en la Fiesta Nacional del '12 de Octubre'.
Letizia, cercana y segura de sí misma
Desde nuestro último encuentro, el año pasado por estas fechas, da la impresión que Letizia ha ganado en aplomo, sentido del humor y seguridad en sí misma.
La Princesa le confesó a Jesús Maraña, subdirector de “Público”, lo divertida que le había parecido la última crítica que había hecho el periódico sobre su persona. “El año pasado tocaba la operación de nariz....”, comentó con humor la Princesa de Asturias.
Letizia habló de la intensidad de su agenda, “Me dan las noticias, pero casi no tengo tiempo de leer los periódicos, entre las niñas y el trabajo… Sí, es cierto que preparo muchísimo las cosas, que me entrego a fondo. Y estoy encantada, para mí es un privilegio trabajar y servir a mi país“.
Leonor y Sofía ocupan mucho de su tiempo, aunque Leonor no llega a casa hasta las cinco y media de la tarde. La pequeña vuelve del colegio a las tres y media. “Leonor ya tiene deberes. Nos lo cuenta emocionada: ‘Papá, que tengo qué hacer deberes’“, confirmaba el Príncipe.
Letizia habló también de sus ratos de ocio. ”El cine me apasiona, yo veo tres películas por semana. Las últimas han sido ‘Ágora’, ‘Gordos’ y ‘Malditos bastardos’…, esa la vimos a las una de la noche porque a veces hacemos doblete y vemos dos seguidas“.
Cuando quisimos saber si entre tanto acto oficial hay tiempo para hablar de verdad de las cosas reales con la gente, la Princesa aseguró que tienen un enorme interés en conectar con quienes se encuentran, y lo hacen. Uno de sus últimos actos oficiales ha sido una reunión con asociaciones de enfermos que padecen males raros, costosos de investigar y cuidar, un tanto olvidados por la Medicina y la sociedad. Se quedó muy impresionada porque hay unas cuántas miles de personas en España que padecen estas enfermedades. ”Además organizamos muchos encuentros en casa, almuerzos con personas muy diversas, con diferentes colectivos, periodistas también“. La Princesa tiene los pies en el suelo, se le nota.
> En la imagen: La Princesa de Asturias, Letizia.
Las infantas viajeras
Los duques de Palma, en su primer viaje a España después de instalarse en Washington, contaron que están encantados con su nueva vida en la capital de Estados Unidos. A la infanta Cristina la veremos más por aquí.
Doña Cristina no ha dejado su trabajo en la fundación de La Caixa, de hecho ya ha tenido actividades en América Latina. De vez en cuando volverá a Barcelona. Su casa allí sigue abierta.
La infanta Elena también está muy contenta al frente de los Proyectos Sociales y Culturales de la fundación MAPFRE. Hace unos días viajó a Brasil, un periplo corto en días y largo en horas de vuelo para visitar un centro de discapacitados en Sao Paulo, una ciudad que la dejó impresionada por su inmensidad. Para el turismo, poco tiempo. ”Me llevaron a un mercadillo“, contó la Duquesa, encantada con haber podido ver de cerca algo más de la ciudad.
La Infanta también nos habló de sus hijos, Felipe y Victoria, cada día más alta y que ha dejado sus clases de ballet por el balonmano.”No me importa. Está bien que hagan deporte y cosas de grupo“.
La Familia Real, de cerca. Hasta el año que viene.
> En la imagen: Las infantas, Cristina y Elena.