lunes, 26 junio 2017 |  503 Service Temporarily Unavailable

Service Temporarily Unavailable

The server is temporarily unable to service your request due to maintenance downtime or capacity problems. Please try again later.


Apache/2.2.16 (Debian) Server at www.lavozlibre.com Port 80
LA VOZ LIBRE

Cultura

Javier Serrano

Javier Serrano

Licenciado en Derecho y escritor
sábado, 23 de abril de 2016, 10:10
Prince... El cielo llora lágrimas de color púrpura

Es algo constante en la historia que los genios tengan muertes prematuras y en extrañas circunstancias. Haciendo uso del clásico “siempre se van las mejores”, ello ocurrió con Mozart, Caravaggio, Coltrane, y ahora, con Prince. Carismático hasta la locura, nos encontramos ante un músico inexcusable para cualquier aficionado a la música pop, funk, rock… de todos los tiempos. Aunó música “negra” y “blanca”, ideas del jazz con el funk, todo ello aderezado con orgásmicos solos de guitarra, que emulaban eyaculaciones (escuchen el final de 'Let´s Go Crazy' o el nada ambiguo 'Orgasm' de su disco 'Come', que tiene a la Sagrada Familia de Barcelona por portada), dando vida a una leyenda que, en lo terreno, ya nos ha dejado.

Miles Davis dijo de él que aunaba caracteres propios de Marvin Gaye, Jimi Hendrix… y de ese “Bach del jazz” conocido como Duke Ellington. Su versatilidad y creatividad a raudales bien le dieron la razón al “bueno” de Miles (ojalá sean ciertos los rumores de la existencia de grabaciones de ambos). Sin embargo, el propio Prince siempre se consideró muy próximo a James Brown (quien le hizo subir al escenario en una ocasión… junto a un tal Michael Jackson).

Nació en el pródigo año 1958, teniendo la misma edad que “su rival” Jackson y su amiga Madonna (a quien le arregló-compuso algunos temas). Si estos dos eran, y en el caso de la diva rubia sigue siendo, las más populares de entre las grandes estrellas músicas del momento, Prince, de alguna forma, y sin renunciar a una más que merecida popularidad, siempre quedó más como un “músico de culto”.

Pero no nos confundamos. Prince jamás fue uno de esos “músicos de culto” a los que sólo se les atribuye el éxito de la carrera de otros ('Nothing Compares 2 U', con la que se hizo enormemente popular Sinnead O´Connor, y que también cantó un, menos popular pero quizá más emocionante, Jimmy Scott, es obra suya), ni una bestia de estudio (existen cientos de horas de grabación en su casa-estudio-palacio de Paisley Park) que no triunfara en los escenarios ni brindara apoteósicos espectáculos (se cree que el intermedio en la Super Bowl de 2007 fue la mejor actuación de la historia, según la revista 'Billborad'). Prince fue algo más que todo eso.

Sus discos 'Purple Rain' y 'Sig o´the Times' se consideran los mejores de los años ochenta, y no se me ocurre una canción “de mechero” más legendaria, y emotiva, que la que diera nombre al primero de los discos (con quien ganara el Oscar en 1985, siendo uno de los pocos músicos que tiene este galardón, además de múltiples Grammys, entre otros premios).

Su obra inmediatamente anterior a su caída en desgracia con la industria discográfica allá por los noventa ha sido, a mi juicio, muy infravalorada. A ella pertenecen mis recuerdos y videoclips de niñez, con canciones como 'Alphabet Street' o 'Sexy MF'. Precisamente, en unos de sus mejores discos, 'Gold' se incluyó uno de sus más rotundos éxitos 'The most beautiful girl in the world', para cuyo videoclip contó con la guapísima española Paz Gómez. Por aquellos tiempos se casó con la latina Mayte García, con quien tuvo un hijo que murió al poco de nacer. Este acontecimiento le hundió en una depresión de la que a duras penas sabría salir íntegro.

Teniendo aficiones poco recomendables, Prince se “recogió” en una, hasta cierto punto, integrista fe como Testigo de Jehová, olvidando su faz pansexual que tanto gustó al Mundo. Sin tenerse claras las causas de su muerte, no sería de extrañar que este desafortunado cambio le haya ayudado a su precipitado final, pues requería de una cadera nueva, y no podía recibir transfusiones de sangre.

Su vestimenta y carácter andrógino (un tanto a lo David Bowie) hicieron que muchos le dieran por homosexual refinado. Más allá de lo respetable que hubiera sido esa condición, Prince tuvo “affaires” (lo que se conoce aquí como “rolletes”) con Kim Basinger o Carmen Electra (quien fuera bailarina suya antes que exuberante “Vigilante de la playa”). Enfrentado con la compañía Warner, al considerarse un esclavo (llegándoselo a escribir en la mejilla públicamente) que era utilizado por la empresa para lucrarse a costa suya, no “hicieron las paces” hasta tiempos recientes, con nuevas colaboraciones como su reciente 'Art Offical Age'.

El tiempo, siendo justo, le recordará como a uno de los grandes compositores de su época, y de la historia en varios géneros. El cielo llora lágrimas de color púrpura…

Comentarios

Comenta esta información

Usuario:
Comentario:
Ver condiciones
Ver términos legales
Código de seguridad:
Copia el código:


Se publicará en breve
 
 
 
 
enviar  imprimir  enviar 
503 Service Temporarily Unavailable

Service Temporarily Unavailable

The server is temporarily unable to service your request due to maintenance downtime or capacity problems. Please try again later.


Apache/2.2.16 (Debian) Server at www.lavozlibre.com Port 80
503 Service Temporarily Unavailable

Service Temporarily Unavailable

The server is temporarily unable to service your request due to maintenance downtime or capacity problems. Please try again later.


Apache/2.2.16 (Debian) Server at www.lavozlibre.com Port 80
La Voz Libre on Facebook
503 Service Temporarily Unavailable

Service Temporarily Unavailable

The server is temporarily unable to service your request due to maintenance downtime or capacity problems. Please try again later.


Apache/2.2.16 (Debian) Server at www.lavozlibre.com Port 80
        

La Voz Libre en tu correo