sábado, 21 enero 2017 |  Suscríbete al BOLETÍN | RSS
LA VOZ LIBRE

Política

Enrique Calvet Chambon

Enrique Calvet Chambon

Economista y Eurodiputado
jueves, 29 de julio de 2010, 18:23
Bailando con Goebbels

Uno de los rasgos más tristes de esta agonía en la que hemos entrado como nación es la utilización del instrumento ‘protonazi’ y ‘goebbelsiano’ que consiste en repetir una falacia varias veces y machaconamente para convertirla en verdad absoluta. Y sobre esas falacias construimos nuestros análisis, nuestras decisiones y nuestro desastre. Denunciemos, por su importancia, al menos tres grandes como la abadía de Montserrat.

La primera: “¿Ven Ustedes cómo España no se ha roto?” Proclama nuestro demiurgo. Y asienten cabizbajas las huestes ‘rajoicas’ ante la evidencia. Pues da la siniestra casualidad de que España se ha roto por todas sus costuras y de ello se ha dado cuenta hasta el bobo de Coria -el que no haya llegado a alto político por lo menos-. España se ha roto porque se han roto la unidad de mercado, la solidaridad, la igualdad de derechos civiles, la igualdad ante la ley, las obligaciones fiscales, la lengua común, el transporte por carreteras, y el sursuncorda, y lo padecemos todos los días. Se rompió inapelablemente el primer día en el que en cualquier lugar de España un padre no pudo escolarizar a sus hijos en la lengua de los españoles. Así que a otros con el engaño; tenemos que trabajar con el hecho de que España se ha roto. No diremos aquí si es mejor terminar de desguazarla o recomponerla, pero tomemos las decisiones sobre la realidad, como hace muy eficazmente la familia separatista -cada día más amplia y llena de conversos-.

Por cierto, de ella viene la segunda gran falacia: “Se ha roto el pacto sobre el que se construyó España”, braman -muchos genuinamente-. Y aseveran que España es el fruto de un pacto entre regiones perteneciendo los derechos a los territorios y no a las personas. Es un engaño monstruoso. La democracia española se fundamenta (art. 1.2 de la Constitución) en un conjunto de ciudadanos libres y con iguales derechos y obligaciones ante la Ley. En otras palabras, España no es el fruto de tratados internacionales entre iguales -como sí podría ser el caso de Escocia e Inglaterra-, sino que es una nación/pueblo con un marco legal supremo que emana del pueblo español y que ahorma y protege a un conjunto de ciudadanos que son los únicos depositarios de los derechos. España no es la Commonwealth, es una democracia de ciudadanos iguales, residan donde residan. Es difícil minusvalorar la importancia de la engañifa ‘goebbelsiana’. Están en juego, ni más ni menos, que nuestro sistema democrático y los derechos civiles de los españoles. Pues sepan ustedes que cada vez que oigan ocurrencias cómo “el encaje de tal región con España” -Ontológicamente imposible-, “la relación bilateral de tal área con España” o “el pacto entre España y no sé cual de sus regiones”, son víctimas de una mentira, por muy repetida, peligrosísima. Además de imposible es atentatorio a nuestra democracia. Y de parte de los talluditos como el que les escribe, que vivieron la Constitución en edad de votar, nuestro testimonio desde el vulgo de la calle: nadie, y decimos bien, nadie que no estuviera en no sabemos qué pactos secretos, dudó jamás que votaba una democracia de españoles libres y con igualdad plena de derechos y obligaciones. Pregúntenles. Si nos engañaron y preparaban otra cosa, que nos lo expliquen y nos vuelvan a preguntar. Hasta tanto, que sean honrados (utópica pretensión).

La tercera falacia universal, más sutilmente introducida, y derivada de las anteriores, es que España está viviendo un debate banal en plena normalidad democrática, que se arreglará con la disputa por el poder o el relevo partidista. Ésta les encanta a los partidos separatistas, a los dos partidos mayores y, en definitiva, a todos los políticos, menos a los de UPyD y a los de partidillos extra-parlamentarios. Pero, de hecho, estamos viviendo un momento absolutamente crítico de nuestra historia. La falacia se suele acompañar con el desvío de la atención hacia la crisis económica, ocultando que las características genuinamente españolas de la crisis, las más graves, provienen de la crisis institucional y política. Para tomar decisiones, ya sea para enmendar o para prepararnos al sufrimiento de generaciones futuras, conviene ser conscientes: nos estamos jugando el ser o dejar de ser, nos estamos jugando nuestras libertades y valores sociales y humanistas más fundamentales. La libertad, por ejemplo.

Lo mismo que de 1975 a 1978. Claro que a la fauna filo-poltronas, a los amantes del 3 por ciento, a los delirantes de imperios regionales y a los ‘aprovechones’ del caciquismo les va muy bien que no nos preocupemos y sigamos en nuestro atocinado letargo. Y acuden al maestro Goebbels.

Por supuesto que hay muchas más mentiras machaconamente insertadas en nuestros cerebros, e igual les aburrimos otro día con algunas gordas, -¿naciones?, ¿valores de la izquierda?, ¿traiciones?-, pero las tres recalcadas hoy, a nuestro juicio, son las torales, las más definitivas para nuestras libertades y prosperidades futuras. Conviene despertar, aunque sea hacia una pesadilla, para ir reconstruyendo.

Comentarios

Comenta esta información

Usuario:
Comentario:
Ver condiciones
Ver términos legales
Código de seguridad:
Copia el código:


Se publicará en breve
Página 1 de 2
Encontrados 12 comentarios
1 2 
Dice ser Fernando
martes, 17 de agosto de 2010, 11:42
UPYD = timo de la estampita. Es una dictadura de Rosa Díez y quien no está con ella, sobra en el partido.

Me di de baja hace tiempo y me afilié a Ciudadanos. Aquí hay democracia interna, y se puede estar a gusto.

Dice ser chema
miércoles, 04 de agosto de 2010, 11:57
Soy afiliado a UPyD, y lo que usted clama es justamente los valores que defiende UPyD. No a los nacionalismos de ningún tipo (ni regionales ni español).

Dice ser Rizzo
sábado, 31 de julio de 2010, 19:59
Totalmente de acuerdo, siempre he dicho que todo nacionalismo es racismo encubierto. En el fondo los nacionalistas me dan pena porque ven enemigos en todas partes y se les ve infelices. Una lástima y felicidades por decir tantas verdades y tan bien.

Dice ser Ramon
sábado, 31 de julio de 2010, 12:57
Genial y brillante artículo de opinión. Ojalá lo leyesen en prime-time en todos los canales de TV.

Dice ser Pilar
sábado, 31 de julio de 2010, 00:34
Felicidades Enrique por realizar una síntesis perfecta de la situación actual en España o en Ex-paña. Yo seguiré luchando para intentar despertar del letargo atocinado a todas las personas a las que mi voz pueda llegar

Dice ser Javier Ednam
viernes, 30 de julio de 2010, 21:47
Sepa Vd. "Sr. Curioso" que una persona ordinaria en el sentido de maleducada además de banal es la que tutea cuando no procede.

Dice ser Curioso
viernes, 30 de julio de 2010, 20:24
Es curioso ver cómo los nuevos fachas (léase este Enrique Calvet Chambón [según la RAE, en América Latina su segundo apellido significa persona ordinaria; después de este artículo no hay duda de que su pensamiento es ordinario] y todos los que aquí abajo venís firmando) os empeñaís en comparar a los nacionalistas con el nazismo, cuando realmente sois vosotros los que más cerca estáis de esta ideología. Este ardid es demasiado pueril. Seguid intentándolo

Dice ser Javier Ednam
viernes, 30 de julio de 2010, 12:22
¡Sí señor, tiene toda la razón! ¿Hasta cuándo aguantaremos tantas mentiras sin reaccionar? Para algo tenemos las urnas y para algo están algunos partidos políticos pequeños como UPyD.

Dice ser Anónimo
viernes, 30 de julio de 2010, 09:30
Lo de repetir una mentira hasta convertirla en verdad es un invento, antes y después de Goebbels, de Lennin y Stalin. Recordemos que Goebbels era nacional-SOCIALISTA (como Montilla y sus secuaces de Cataluña). Los SOCIALISTAS siguen aferrados a la tradición de sus héroes.

Dice ser hanne
viernes, 30 de julio de 2010, 00:23
articulos como este es lo que necesitamos que salgan mas amenudo para que el pais despierte y pueda ir hacia adelante en vez de marcha atras!!

Página 1 de 2
Encontrados 12 comentarios
1 2 
 
 
 
 
enviar  imprimir  enviar 


La Voz Libre on Facebook
Encuestas

ENCUESTA

¿Quién cree que sería mejor líder para el PSOE?
Ver anterioresVer resultados
        

La Voz Libre en tu correo