domingo, 23 noviembre 2014 |  Suscríbete al BOLETÍN | RSS
LA VOZ LIBRE
martes, 11 de mayo de 2010, 17:23
El nódulo transparente

Si la Reina confraternizaba con los reporteros gráficos, el Príncipe mantenía su viaje a Costa Rica y los médicos descartaban con tanta contundencia la posibilidad de que el cáncer hubiera tomado posesión del pulmón derecho de don Juan Carlos, se estaba apostando por la naturalidad y la transparencia como las mejores técnicas de comunicación ante una opinión pública sorprendida por el inesperado paso del Rey por un quirófano.

Sorprendida pero no alarmada. No hubo margen para hacer esa transición entre la sorpresa y la preocupación por un severo problema de salud del Jefe del Estado. Antes de que los españoles tuvieran tiempo de reaccionar ante la noticia que acababan de conocer -el Rey ingresa en un hospital y le extirpan un nódulo del pulmón-, ya habían escuchado a los médicos hablar con total normalidad de una operación realizada con éxito y ya habían asistido al compadreo televisivo de la Reina y los fotógrafos en el hall del Hospital Clínico de Barcelona.

Item más, mientras algunos analistas empezaron a ponerse estupendos desde el domingo por la tarde comentando la posibilidad de encontrarnos ante un supuesto de abdicación temporal del Rey, por razones de enfermedad, los españoles ya sabían de su primer paseo por el pasillo del hospital, de la primera comida sólida después de la dieta del postoperatorio, la siesta de dos horas, el largo despacho de asuntos rutinarios con el presidente Zapatero, la visita de los Príncipes o el seguimiento del gran premio de Montmeló por la tele.

Todo eso sí que es comunicar por señas. Por señales inequívocas, no por las habituales y rebuscadas explicaciones que dictan los protocolos. Sobran las palabras de los comunicados oficiales si se oye hablar con tanta naturalidad de la avería en el pulmón derecho del Rey de España como oímos a los componentes del equipo médico en la rueda de prensa del sábado. Nada que ver con aquel "equipo médico habitual" de Franco, que quedó almacenado en la memoria colectiva de los españoles como paradigma del camuflaje semántico y la falta de transparencia.

La transparencia ha sido noticia esta vez. Y no tanto el achaque de salud del Rey. Desde que estuvimos al tanto, se ha comentado más la gestión del achaque que el achaque en sí. El síntoma es excelente porque descarta la eventual gravedad del episodio. Si fuera más serio no habríamos dedicando tanto tiempo a temas colaterales. A saber: la nueva política informativa de Zarzuela, las declaraciones del presidente de la Generalitat, José Montilla, sobre la confianza del Rey en la Sanidad catalana, los testimonios de cariño que recibieron los Príncipes de Asturias cuando visitaron a don Juan Carlos el domingo por la tarde, e incluso el debate sobre la "abdicación temporal".

Por cierto, una figura inexistente en el ordenamiento jurídico español. Existe la inhabilitación, debidamente apreciada y motivada por las Cortes. No es el caso ni de lejos.

Comentarios

Comenta esta información

Usuario:
Comentario:
Ver condiciones
Ver términos legales
Código de seguridad:
Copia el código:


Se publicará en breve
 
 
 
 
enviar  imprimir  enviar 


La Voz Libre on Facebook
Encuestas

ENCUESTA

¿Quién sale perdiendo después de que UPyD y Ciudadanos no hayan llegado a un acuerdo para concurrir juntos a las elecciones?
Ver anterioresVer resultados
        

La Voz Libre en tu correo