miércoles, 03 septiembre 2014 |  Suscríbete al BOLETÍN | RSS
LA VOZ LIBRE
viernes, 28 de agosto de 2009, 13:26
Palo y zanahoria

La venta de Robben al Bayern ha cogido de sorpresa a casi toda la plantilla del Real Madrid, por no decir a toda. La repentina decisión de traspasar al holandés al club alemán fue ayer la noticia del día, un poco menos para los que se acercan por este rincón de Internet o por Soymadridista.com, pero algunos de sus ya ex compañeros de vestuario aún se mostraban impresionados en la tarde del jueves por la oficialidad de la operación y la velocidad a la que había sucedido todo. Los primeros sorprendidos fueron los inquilinos de la plantilla.

Porque los jugadores en pleno sabían de la tremenda importancia que podría haber llegado a tener Arjen Robben en el transcurso de la temporada. Entre confidencias y cuchicheos, prácticamente ninguno acertaba a comprender la decisión y menos aún compartían la decisión de dejar al equipo mermado y manifiestamente cojo a 48 horas de estreno liguero. "¿No se podían hacer las cosas con mayor planificación?", indicaba alguno.

Más allá del sentir de los jugadores, todo el madridismo se sobresaltó con la noticia y los futbolistas se comportaron igual, exactamente igual, que lo hicimos cualquiera de nosotros. Las dudas que nos asaltan a los aficionados de a pie son las mismas que ellos tienen. Las cábalas acerca de si llegará uno, otro o nadie no son exclusividad de los hinchas, ni mucho menos.

En estos momentos, me apiado de Manuel Pellegrini. No sé si el chileno era consciente cuando llegó aquí de que iba a ser un mero alineador y preparador físico, pero si la respuesta es "no", es que ha sido fatalmente asesorado. Se ha quedado sin ningún peso en la parcela deportiva más allá de los mencionados anteriormente y supongo que debe andar cuanto menos 'quemadillo'. De momento, le han ninguneado en dos ocasiones: Sneijder y Robben, dos tíos importantes a su juicio y al de casi todo el madridismo, ya no están. ¿Habrá una tercera ocasión? Suerte, Ingeniero.

Con estos mimbres creo que la afición se va dando cuenta de cómo es el cesto. Que ahora empieza a verse con algo más de luz la espantá de Camacho, las negativas de Arsene Wenger y Jose Mourinho a instalarse en este banquillo y la sorna de este último diciendo que el próximo entrenador del Madrid iba a ser "un hombre afortunado". Y tantas otras cosas más. El club sigue fielmente un determinado modelo, engrandecedor en lo económico seguro, pero que desgasta mucho, demasiado: a los que lo trabajan y a los que ven cómo saltan jirones de piel con tal de alcanzar los objetivos. Esperemos que en una de éstas no nos saquen un pulmón con tal de equilibrar un balance.

Pero no pasa nada. Todo se arregla con un buen golpe de efecto que amanse a las fieras. En mi pueblo, que es este bendito Madrid, a esto se le llama 'palo y zanahoria'. Y allá que vamos todos buscando una apiácea de color naranja como locos después de que nos haya arreado en el lomo y, esta vez sí, nos haya escocido. Si es que no aprendemos...

Comentarios

Comenta esta información

Usuario:
Comentario:
Ver condiciones
Ver términos legales
Código de seguridad:
Copia el código:


Se publicará en breve
 
 
 
 
enviar  imprimir  enviar 


La Voz Libre on Facebook
Encuestas

ENCUESTA

¿Está de acuerdo con la reducción del número de aforados que plantea Gallardón?
Ver anterioresVer resultados
        

La Voz Libre en tu correo