jueves, 08 diciembre 2016 |  Suscríbete al BOLETÍN | RSS
LA VOZ LIBRE
lunes, 29 de marzo de 2010, 14:29
Los dos Jaimes y otras justicias

Con apresuramiento, como si se quisieran liquidar todos los asuntos pendientes para dejar libres los días "santos" de la semana que viene, se han abordado, y tratado de resolver, en los últimos días, toda una serie de cuestiones pendientes, muchas de ellas de gran calado y trascendencia. Ha tenido fortuna la denominada "semana de los dos Jaimes", Matas y Mayor, que han causado indudables quebraderos de cabeza al callado de Rajoy. Ha preferido, en lo posible, ponerse de perfil y "pasar", pero ni siquiera eso le ha resultado fácil. Ha determinado la doctrina de quien "quien comete una falta grave debe abandonar el partido", y que "conviene escuchar a Mayor", que fue un eficaz ministro del Interior.

De Matas, en efecto, se espera que en cualquier momento presente la dimisión de su militancia del PP. Pudo ser "vendido" como excelente ministro por Aznar y Rajoy, pero a todos parece que escaparon sus dotes para defraudar al Fisco y montar un grandioso imperio personal. Jaume Matas probablemente está reuniendo ya los tres millones con los que podría librarse de la cárcel, o bien, ocupar la celda que acaba de dejar libre otro gran chorizo "oficial" o "público" de nuestro tiempo, llamado Luis Roldán. En cuanto a Mayor Oreja, el Gobierno ha querido "atizarle", por culpa de sus opiniones extemporáneas y políticamente inconvenientes, incluso con una nueva norma con la que combatir a los alrededores de ETA, el llamado abertzalismo radical y batasuno. El gobierno sigue empeñado en ir cercando a ETA y dejando sola a la organización que mata y extorsiona, y salvando, si es posible, a quien condena sus atentados. De eso se trata, y no de negociar con la banda nuevamente.

Sorprende la interpretación de Mayor Oreja, que en efecto, fue siempre un fino analista de la situación en Euskadi, posiblemente porque disponía de las formidables fuentes de la lucha antiterrorista para adivinar el paso siguiente de los etarras y de los batasunos. Ahora está desconectado y desinformado sobre ese mundo, y no terminad enterarse de qué va la copla. No quiere entender al Rubalcaba que repite machaconamente: O votos o armas. O dejan de adorar al becerro etarra, o jamás tendrán capacidad para ser votados, y por tanto, para participar en ayuntamientos o parlamentos democráticos.

Pero las cuestiones de la semana que acaba de concluir son más, y más variadas. La economía se ha centrado en otras dos materias: el rescate griego, y cómo salvarse uno mismo ayudando a salvar a los demás, los griegos, por ejemplo, volvió a proporcionar la imagen perpetua de ruptura de Zapatero y Rajoy: El uno, generoso, ofrece ayuda económica a Atenas, y el otro reprocha que no hay dinero para tanta generosidad. También resurge el enfrentamiento eterno entre los dos líderes a la hora de plasmar en un documento lo discutido en el palacete de Zurbano. Ni el PP ni otros partidos quieren participar en esa foto final. Elena Salgado se tendrá que esforzar por conseguir un mínimo quorum entre sus invitados.

Y luego, "Garzón, Garzón, qué grande sós", como le vitorearon en Argentina y en Chile, antes de que cayeran sobre él todos los demonios familiares de esta tierra nuestra, cainita y vengativa. Garzón lleva una pésima racha, y él lo sabe. Pero no se resigna e insiste en que luchará hasta el final, sin querer hacer caso a los amigos que le recomiendan que, sencillamente, arroje la toalla antes de que lo arrojen del escenario unos pocos colegas posiblemente envidiosos de su excelente cartel internacional. El caso aún tendrá más capítulo. Sólo estamos empezando a ver los apoyos de cada parte.

Comentarios

Comenta esta información

Usuario:
Comentario:
Ver condiciones
Ver términos legales
Código de seguridad:
Copia el código:


Se publicará en breve
 
 
 
 
enviar  imprimir  enviar 


La Voz Libre on Facebook
Encuestas

ENCUESTA

¿Está de acuerdo con cerrar al tráfico el centro de las grandes ciudades en Navidades?
Ver anterioresVer resultados
        

La Voz Libre en tu correo