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LA VOZ LIBRE
viernes, 20 de noviembre de 2009, 17:47
La Roja en San Mamés

Que la selección española de fútbol pasa por el mejor momento de su historia es algo que se deduce fácilmente tras el éxito obtenido en la Eurocopa de 2008. Que allá donde van los jugadores se levantan las pasiones entre los aficionados es una realidad cuando hablamos del combinado nacional.

Ambas evidencias denotan una sintonía ‘agradecida’ de la afición para con el equipo que tanto la hace disfrutar.

Queda esto empañado por esas ‘chorradas políticas’ que impiden a más de dos millones de españoles ser partícipes de ese disfrute. Y es que cuando la política se mueve tan lentamente, hasta el fútbol la adelanta anteponiendo la racionalidad y el buen gusto a rencillas que salen de los despachos para instalar la crispación en la calle.

Durante los últimos días, este paralelismo fútbol-política midió sus fuerzas en dos asaltos en los que salió victorioso el local en ambos casos.

El pasado sábado, en el terreno de juego, el fútbol nos hizo sonreír. Al ritmo que marcan los bajitos, España hizo realidad ante Argentina aquello de que el arte es siempre promesa de felicidad. La apuesta por la excelencia es la apuesta por un idealismo futbolístico que cohesiona el país en noventa minutos como ningún presidente es capaz de hacerlo en todo su mandato.

Acostumbrados a ver a la política siempre unos pasos por detrás de cualquier manifestación cultural -permítanme creer que el juego de ‘La Roja’ lo es-, siempre por detrás de la sociedad, lo que sucedió a principios de semana en el Parlamento Vasco le permite recuperar terreno.

Con los votos constitucionalistas, la Cámara de Vitoria solicitó la vuelta de la selección española a los campos del País Vasco tras décadas sin jugar partido alguno allí. Con ello, será más sencillo explicar que el cambio político ha llegado a Euskadi.

Primero fue el freno a las exaltaciones terroristas en forma de fotos o de homenajes, después el reconocimiento verdadero de las víctimas; más tarde, la verdadera normalización lingüística en las escuelas, y ahora, el fútbol.

Y es que ver a un manchego que triunfa en el Barça de Laporta como Iniesta, rodeado de andaluces, madrileños y donostiarras, marcar para España en San Mamés, es lo que verdaderamente hace país, le pese a quien le pese.

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Encontrados 6 comentarios
Dice ser Anónimo
viernes, 27 de noviembre de 2009, 13:46
podemos, amb el que afirmes, es demostra qui son realment els "excluyentes", sou vosaltres.

Dice ser Torres
lunes, 23 de noviembre de 2009, 09:01
Me gusta la idea de que la vuelta ciclista y la selección española puedan ir al País Vasco. ¡ Ya está bien de nacionalistas excluyentes!

Dice ser villar fuera
domingo, 22 de noviembre de 2009, 14:13
la gestión de villar es pésima...y si sigue influenciado por lapoprta tampoco jugara la seleccion en cataluña

Dice ser Ariane
domingo, 22 de noviembre de 2009, 11:21
Pues a ver si ahora los de la Federación Española de Fútbol , con Villar a la cabeza se ponen la pilas y hacen los deberes. La pelota está en su campo y les estamos observando.

Dice ser RSOCIEDAD
sábado, 21 de noviembre de 2009, 16:54
DONDE TENÍA QUE JUGAR LA SELECCIÓN ES EN ANOETA!!!

Dice ser podemos
sábado, 21 de noviembre de 2009, 12:34
el problema de esa gente es que siguen empeñados en las selecciones autonomicas como los catalanes... que si Cruyff que si Cataluña-Argentina... lo que les jode de verdad es que ahora ganamos

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