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LA VOZ LIBRE

MAYAGÜEZ'2010-HISTORIA

De México a Puerto Rico, el campeonato con más solera del Mundo

Efe
lunes, 12 de julio de 2010, 21:16
De México a Puerto Rico, el campeonato con más solera del Mundo


De México a Puerto Rico, el campeonato con más solera del Mundo De México a Puerto Rico, el campeonato con más solera del Mundo

Redacción Central.- Los Juegos Centroamericanos y del Caribe llegan a su XXI edición en Mayagüez, en Puerto Rico, donde la competición deportiva regional con más abolengo del mudo cumplirá los 84 años de existencia.

Los Juegos, dependientes hoy de la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (ODECABE), llegan por tercera vez a tierras portorriqueñas, tras un primer desembarco en 1966 para hacer a San Juan capital del deporte regional y una segunda en 1993 en Ponce, en la última sede insular del torneo.

Los Juegos se deben en gran medida al presidente de México, Plutarco Elías Calles, quien a mediados de los años 20 del pasado siglo confió en el entusiasmo de Alfredo B. Cuéllar y Enrique Aguirre para llevar a cabo la primera edición de unos juegos que no tenían precedentes en el mundo.

Inspirados en los ideales olímpicos del Barón de Coubertin y apoyados y estimulados por el entonces presidente del Comité Olímpico Internacional, el conde Baillet Latour, Cuéllar y Aguirre se dieron a la tarea de organizar por primera vez unos juegos del área.

El día de la Hispanidad, el 12 de octubre de 1926, en el estadio nacional de la Ciudad de los Palacios de México, el general Plutarco Elías Calles inauguraba los primeros juegos regionales del mundo, en los que participaron 269 deportistas de Cuba, Guatemala y México en las disciplinas de atletismo, baloncesto, béisbol, esgrima, natación, tenis y tiro.

México, que con 136 deportistas acaparó más de la mitad de los participantes, sumó 67 medallas, de ellas 25 de oro, seguida de Cuba con 44 (14 de oro) y Guatemala sólo obtuvo tres bronces.

Fue el inicio de una tradición que ha seguido teniendo continuidad durante 84 años en:

- La Habana. 1930.-

La siguiente cita de los Juegos Centroamericanos, aún sin la denominación "y del Caribe", se inauguró en La Habana el 5 de abril de 1930 y significó el primer triunfo en el medallero de Cuba sobre su eterno rival mexicano.

Más importante que las preseas fue la introducción en el torneo de la participación femenina, que entonces enarbolaron seis tenistas cubanas.

Costa Rica, El Salvador, Honduras, Jamaica, Panamá y Puerto Rico, junto con los fundadores México, Cuba y Guatemala, elevaron a nueve el número de países participantes y a casi el doble (606) la cifra de competidores.

Fútbol y voleibol se incorporaron al programa de los Juegos, en los que también hubo demostraciones de pelota vasca, hípica y polo.

Cuba sumó 68 medallas (28 de oro), seguida de México con 40 (12 oros) y Panamá con 10 (4 oros), mientras que Puerto Rico se quedó a las puertas de lo más alto del podio con tres medallas de plata.

- San Salvador. 1935.-

El Salvador organizó los primeros Juegos Centroamericanos y del Caribe, acepción con la que ha quedado desde entonces la competición regional.

En la cita organizada por los salvadoreños por la renuncia de Guatemala a hacerlo tomaron parte los mismos países que lo hicieron en La Habana, aunque se incrementó a 14 el número de disciplinas deportivas y en ellos obtuvieron sus primeras medallas de oro los anfitriones, Puerto Rico y Guatemala.

Tras el revés sufrido cinco años antes en La Habana, México volvió a ocupar la primera plaza final con 78 medallas (37 de oro). Cuba sumó más medallas (85), pero se quedó en 31 oros.

Boxeo, equitación, golf, lucha y polo acuático debutaron en San Salvador, donde la competición abandonó definitivamente el carácter aficionado de eventos anteriores y se produjo un importante avance en el nivel de los 741 deportistas participantes, de ellos, 62 mujeres.

- Panamá. 1938.-

Panamá se encargó de organizar la cuarta edición de los juegos tras una nueva renuncia de Guatemala.

Venezuela debutó y elevó a diez el número de países participantes, con 1.217 competidores, mientras que el número de deportes ascendió a 17, con la inclusión del ciclismo, frontenis y levantamiento de pesas. En los Juegos se mejoraron nada menos que 14 marcas en atletismo y 8 en natación.

México copó de nuevo el medallero final con 72 metales (24 oros) y la anfitriona Panamá, que presentó el mayor número de participantes con 285 deportistas, logró desbancar a Cuba de la segunda plaza con 66 medallas (24 de oro). Cuba fue tercera con 60 (24 oros).

- Barranquilla (Colombia). 1946.-

La Segunda Guerra Mundial obligó a un paréntesis de ocho años en los Juegos, cuya V edición se disputó en 1946 en la ciudad colombiana de Barranquilla con la participación de 14 delegaciones y la victoria absoluta de Cuba.

Antillas Holandesas, Trinidad y Tobago, y República Dominicana fueron los países que se agregaron a la fiesta deportiva regional.

Cuba que, salvo en los II Juegos que organizó en La Habana, se tuvo que contentar siempre con un papel segundón ante la superioridad mexicana, se rebeló contra su destino y se erigió en la más laureada con 78 medallas (29 de oro). México fue segunda con 76 podios (26 de oro), seguida de Panamá (40 y 13 de oro), Puerto Rico (24 y 9 de oro), Jamaica (26 y 6 de oro) y Colombia (16, 5 de oro).

La gimnasia fue el único deporte que se incorporó al programa de los juegos.

- Guatemala. 1950.-

Guatemala, uno de los tres países fundadores de esta competición, cumplió al fin en 1950 su viejo anhelo de organizar los Juegos, después de haber desistido en 1934 y 1938.

Con 1390 deportistas de 14 países, entre los que figuraba una pequeña representación de Haití, la competición volvió a encumbrar a México en la primera plaza que le había arrebatado Cuba cuatro años antes y se quedó a siete metales del centenar de medallas, incluidas 43 de oro.

Cuba fue segunda con 79 medallas (24 de oro), Puerto Rico tercera (29 y 12 de oro), Jamaica cuarta (23, 10 oros) y Guatemala quinta con nada menos que 59 podios, aunque sólo nueve en el escalón más alto.

-México. 1954.-

La capital de México, un país siempre solícito para ser anfitrión de cualquier competición deportiva, se convirtió por segunda vez en la capital regional del deporte regional al organizar los VII Juegos.

Panamá fue originalmente designado para albergar la competición, pero diversos problemas le obligaron a renunciar y las autoridades deportivas mexicanas reaccionaron con prontitud para tener listo el estadio de la Ciudad Universitaria el 5 de marzo de 1954, fecha inaugural de unos juegos que adquirieron la mayoría de edad en muchos aspectos.

Esta edición pasará a los anales por ser la primera en la que se utilizó cronometraje eléctrico y fotografía de las llegadas (foto finish) en la competición de atletismo.

También por vez primera se encendió en el pebetero olímpico el fuego simbólico durante la ceremonia de apertura, a semejanza del rito del Fuego Nuevo que los aztecas celebraban cada 52 años para significar la entrada en un nuevo ciclo de la vida.

El número de países descendió a doce, ya que no enviaron delegación Costa Rica, Haití, Honduras ni Trinidad Tobago, aunque volvieron República Dominicana y Venezuela, ausentes cuatro años antes en Guatemala.

México, como anfitrión, regresó a la primera plaza del medallero y, por primera vez en la historia de los Juegos superó el centenar de metales con 124, de los que 47 fueron de oro.

Cuba se tuvo que conformar de nuevo con la segunda plaza (68 y 29 de oro). A continuación figuraron Venezuela con 53 podios (14 de oro), Colombia con 23 (8 de oro), Panamá con 22 (7 oros) y Puerto Rico con 24 (6 de oro).

Una de las situaciones más curiosas se produjo en la final masculina de baloncesto, que debía enfrentar a México y Panamá, pero el partido nunca se disputó porque los árbitros no comparecieron y los organizadores decidieron otorgar el primer puesto a las dos selecciones. El bronce fue para Puerto Rico.

- Caracas. 1959.-

Con la ausencia de Cuba, convulsionada por el triunfo de la revolución y los problemas políticos y sociales en la isla vividos durante los últimos días de la dictadura de Fulgencio Batista, 1.150 competidores de 12 países participaron en 16 deportes en los VIII Juegos, que comenzaron el 6 de enero de aquel año.

México triunfó, con 132 medallas -53 de oro-, en unos juegos en los que el boliche y el golf causaron baja, y Venezuela se quedó con el segundo lugar general, con 100 metales -35 preseas doradas-, mientras que Puerto Rico tercero, con 36 medallas -9 de oro-.

- Kingston. 1962.-

La capital de Jamaica acogió la primera versión de los juegos en un país de habla no hispana. Cuba regresó con el mayor número de participantes, 224, aunque se vio superada en el medallero final por México y Venezuela.

Los IX Juegos, que batieron el récord de participación con 1.559 deportistas de 15 países, incorporaron a Bahamas y Barbados a los países participantes y a la vela al programa oficial de competiciones del campeonato.

México logró 89 medallas (37 de oro), mientras que Venezuela se quedó con la segunda plaza general gracias a sus 15 oros, por delante de Cuba, que sólo subió 12 veces a lo más alto del podio.

- San Juan. 1966.-

La X edición de los Juegos dio a México su último gran triunfo antes de que Cuba asumiese la hegemonía de la justa regional. La participación antillana estuvo en peligro en un contexto internacional de guerra fría, pero la mediación del presidente del Comité Olímpico Mexicano, José de Jesús Clark Flores, permitió a Cuba competir en Puerto Rico.

El 11 de junio de 1966, 1.689 deportistas de 18 países tomaron parte en la ceremonia de inauguración del Centroamericano, donde cinco medallas de oro separaron a México de Cuba en el primer puesto del medallero final. La anfitriona Puerto Rico fue tercera con 27 títulos. Seguidamente, Venezuela y Colombia sumaron cada una 10 oros.

- Panamá. 1970.-

Panamá se convirtió en la segunda ciudad, tras México D.F., que organizaba los Juegos Centroamericanos y del Caribe por segunda vez en la historia después de haber sido anfitriona en 1938.

El 28 de febrero de 1970 comenzaron oficialmente los XI Juegos, pese a un intento de huelga de los jueces de atletismo que puso a la competición en el filo del peligro.

Cuba, que llevó al istmo la delegación más numerosa, con 313 deportistas, fue la vencedora absoluta con 210 medallas, 86 más que México, al tiempo que en la cosecha de oros, con 98, superó en cincuenta a la delegación mexicana.

Colombia fue tercera con 15 oros, mientras que Puerto Rico alcanzó trece por seis de Venezuela y cinco de Panamá.

Por primera vez hubo más de 2.000 deportistas -2.095 en total- de 21 países que compitieron en 15 deportes.

- Santo Domingo. 1974.-

El deporte cubano exhibió su progresión en los XII Juegos, celebrados en 1974 en Santo Domingo, donde sumó 191 metales -101 de oro- y triplicó a su inmediato seguidor, México, que apenas llegó a las 26 de oro.

2.051 deportistas de 23 países participaron en justa deportiva que vivió como novedad la inclusión del sóftbol.

- Medellín (Colombia). 1978.-

Colombia organizó sus segundos Juegos Centroamericanos y del Caribe tras la concesión a la perla de Antioquía de la decimotercera edición de la competición regional.

Cuba volvió a demostrar su superioridad, con 120 medallas de oro, por las 25 de su inmediato perseguidor, México. Puerto Rico acabó tercero con 13 preseas doradas por ocho de Colombia.

Se superó otra vez la cifra de 2.000 participantes -2.605 deportistas- procedentes de 21 países que intervinieron en 17 deportes.

- La Habana. 1982.-

La capital cubana volvió a albergar medio siglo después unos Juegos Centroamericanos y del Caribe que, durante once días, evidenciaron la abismal diferencia de Cuba, ganadora de 173 de las 248 medallas de oro en liza, sobre el resto de países.

México se resignó de nuevo con la segunda plaza en el medallero al sumar 29 títulos, 10 más de Venezuela. Puerto Rico se quedó en 7, Dominicana y Jamaica obtuvo 4 y Costa Rica 3.

En este torneo se logró la primera plusmarca mundial en la historia de los Centroamericanos, gracias al registro del levantador de pesas cubano Daniel Núñez, que registró 136 kilos en arrancada.

Los locales se llevaron las 30 medallas de oro en halterofilia, las dos de baloncesto, las pruebas de contrarreloj por equipos y ruta individual de ciclismo, las ocho finales de esgrima, las 14 de gimnasia, las ocho de judo, las diez de lucha grecorromana, así como el polo acuático y las dos ramas de voleibol.

Santiago de los Caballeros (R.Dominicana). 1986.-

La XV edición de los Juegos contaron con un récord de participación de 2.963 deportistas de 26 países y el consiguiente riesgo de gigantismo al disputarse 23 deportes, más de los incluidos entonces en el programa olímpico.

El 2 de junio de 1986 tuvo lugar la ceremonia inaugural en Santiago de los Caballeros (República Dominicana), ciudad que contó como subsedes con La Habana, México DF y Santo Domingo.

La superioridad cubana fue de nuevo aplastante, con 299 medallas y 174 de oro. México se quedó con 134 (40 de oro), Venezuela fue tercera con 18 títulos, seguida de Puerto Rico (13 oros) y Costa Rica (11) y Colombia (10).

Ana Fidelia Quirot se consagró en estos Juegos con sus dos primeras medallas individuales en 400 y 800 metros, en tanto que la bahameña Pauline Davis ganó los 100 y 200 metros.

- México. 1990.-

Cuba volvió a dominar con total claridad en los XVI Juegos Centroamericanos y del Caribe, disputados en México en 1990, en los que los anfitriones fueron segundos, y Puerto Rico y Colombia consiguieron superar a Venezuela en el medallero final.

Los cubanos arrasaron de nuevo, pues de las 1.117 medallas en disputa, lograron 321 (180 de oro, 90 de plata y 51 de bronce).

En atletismo sólo dejaron escapar 12 de las 41 medallas de oro en liza; en esgrima se llevaron todos los oros menos uno y en boxeo sólo dejaron de ganar dos. En lucha no perdonaron ninguna medalla de oro.

En unos Juegos disputados en su país, los deportistas anfitriones demostraron una vez más que México es la segunda potencia del área. Consiguieron 295 medallas (112 de oro, 99 de plata y 84 de bronce).

- Ponce (Puerto Rico). 1993.-

La XVII edición deparó la prolongación del aplastante dominio de Cuba, al sumar 361 medallas (227 de oro), hecho que se vio favorecido notablemente por el declive de la representación mexicana.

México, que acudió con más de 450 deportistas en 28 disciplinas, obtuvo 50 medallas menos que en la anterior edición de los Juegos, si bien repitieron el segundo lugar tras Cuba, que siguió exhibiendo su poder en el área.

Venezuela, con 23 oros, y Puerto Rico y Colombia, ambos con 22, siguieron en el medallero a Cuba y México.

Los Juegos de Ponce depararon cifras récord en casi todos los ámbitos. Se batió la marca de número de competidores (más de 5.000), hubo la mayor representación de países participantes (31) y de disciplinas (33), con las novedosas inclusiones del balonmano, kárate y patinaje.

Uno de los hechos más sobresalientes en estos Juegos fue el protagonizado por el guatemalteco Iván Felipe Gómez, que tras cruzar la meta y lograr la medalla de bronce en 5.000 metros enseñó las nalgas al público, por lo que fue desposeído de su medalla por gestos obscenos.

También fue despojado de su medalla de plata en la modalidad de foso olímpico de tiro el venezolano Máximo Olivieri, al dar positivo por nandrolona.

La polémica se avivó con las deserciones en la delegación cubana, 42 en total.

Tres integrantes de la delegación de México protagonizaron otra página en la crónica de sucesos de los Juegos, tras ser denunciados por una presunta violación a una joven bailarina de 27 años.

Cuba selló su hegemonía una vez más en atletismo. Ana Fidelia Quirot, que regresó a la competición tras el grave accidente que estuvo a punto de costarle la vida, brilló con luz propia a pesar de que en los 800 metros no pudo ganar y fue segunda tras la surinamesa Letitia Vriesde.

La lista de superestrellas del atletismo mundial se completó con la presencia del aún plusmarquista de salto cubano Javier Sotomayor, que ganó cómodamente con un vuelo sobre 2,35 metros.

Venezuela obtuvo 19 medallas, 5 de ellas de oro, Costa Rica se adjudicó tres oros y México volvió a decepcionar con un único máximo entorchado.

- Maracaibo. 1998.-

El despertar deportivo de otros países del área, en particular las pequeñas islas del Caribe, menguó pero no amenazó en Maracaibo el predominio regional de Cuba, ganador absoluto de unos Juegos que registraron la preocupante cantidad de diez positivos por dopaje.

Los positivos de la ciclista Nancy Contreras, que había ganado los 500 metros contrarreloj, y de la nadadora Daniela Villegas, que había sumado seis medallas, obligaron al equipo mexicano a devolver los siete metales.

Dos tuvo que reintegrar el equipo local por el dopaje de la nadadora Tahyani Villarroel y del levantador de pesas José Ramón Jiménez.

Cuba dejó escapar más títulos de los que tenía previstos y se quedó, con 191 oros, lejos de su objetivo de superar los 227 de Ponce, pero eso no menguó su aplastante supremacía.

El deporte mexicano dio ligeros síntomas de recuperación. Aunque sus cifras de metales fueron inferiores a las de Ponce, experimentó una notable mejora en disciplinas como atletismo, natación o gimnasia. Fue, además, el país más perjudicado por la eliminación de algunas pruebas debido al escaso número de participantes.

Venezuela obtuvo el acostumbrado beneficio de ser equipo local y alcanzó las 56 medallas de oro, la mejor marca de su historia. En la edición anterior se había quedado en 23, y en 14 en la de 1990.

Las delegaciones de Puerto Rico y Costa Rica sufrieron importantes descalabros. Los boricuas desperdiciaron la posibilidad que les había dado la anterior edición para renovar su deporte y pasaron de 108 medallas, en 1990, y 149, en 1993, a 80 ahora.

Cuba se vio sorprendida en las pruebas de atletismo por el rápido crecimiento de este deporte en Jamaica, Trinidad, Bermudas o Bahamas. Javier Sotomayor, que hizo la mejor marca del año con 2,37, e Iván Pedroso, que en longitud llegó hasta los 8,45, fueron sus más brillantes representantes. Ana Fidelia Quirot, en cambio, se despidió de los Juegos con una inesperada derrota en los 800 metros, en los que no pasó del cuarto lugar.

- San Salvador. 2002.-

La ausencia de Cuba marcó la XIX edición de los Juegos. Las autoridades cubanas alegaron falta de seguridad para sus representantes para faltar a la cita polideportiva. Fue la segunda vez que los de la más grande las Antillas no acudían a unos Centroamericanos y del Caribe, pues, por razones políticas, no fueron a Caracas en 1959.

El gran triunfador en San Salvador fue México, con un total de 351 medallas, de las que 138 fueron de oro, y pese a que sus inicios en la competición fueron de titubeo ante una Venezuela, segunda en el medallero con 277 podios, que empezó muy fuerte para, poco a poco, ir cediendo terreno.

Competiciones como la natación cimentaron la base sobre la que se sustentó el dominio mexicano en estos Juegos, al ganar 35 metales, 15 dorados, en la pileta, en la que se batieron 10 récords regionales (seis masculinos y cuatro femeninos) y se igualaron otros dos.

El atletismo fue, posiblemente, la disciplina donde más se echó de menos a Cuba. La presencia de Ana Gabriela Guevara o del dominicano Félix Sánchez animaron algo una disciplina que estuvo en peligro de pasar por los Juegos sin pena ni gloria.

Otras delegaciones como la colombiana, tercera en el medallero, tuvieron también sus momentos de gloria, especialmente en el patinaje.

Las figuras en estos Juegos fueron los salvadoreños Eva María Dimas, tres oros en levantamiento de peso; el nadador Francisco Suriano, doble campeón en 100 y 200 metros braza, y el arquero Jorge Alberto Jiménez, que subió cuatro veces a lo más alto del podio; así como las mexicanas Nancy Contreras, en ciclismo, Liliana Allen, en atletismo y Cinthya Valdez, en gimnasia rítmica.

- Cartagena de Indias (Colombia). 2006.-

Ocho años después de su anterior participación por su ausencia en San Salvador, Cuba volvió a la competición en Colombia para imponer su poderío y erigirse en ganadora de la XX edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Con sedes en la propia Cartagena, Barranquilla, Bogotá, Santo Domingo y México DF, la competición no fue, sin embargo, un paseo para los cubanos.

México fue la gran sorpresa hasta una vez cumplidos los tres cuartos de competición. No fue sino hasta pocos días antes del final que Cuba se encaramó a lo más alto del podio para terminar reinando con 285 medallas (138 de oro) frente a las 275 de los mexicanos (107 doradas).

Aunque sólo contó como una, la conseguida en el torneo de béisbol fue una de las más preciadas para el equipo antillano, que concluyó invicto y con unos porcentajes excelentes

México dominó la natación, con quince oros; la gimnasia artística y la rítmica, el tiro con arco y el racquetbol, disputado en Santo Domingo, pero fallaron en pruebas en las que históricamente dominaron como la marcha.

Colombia, país anfitrión, dio un gran impulso a su deporte y obtuvo un meritorio tercer puesto con 219 medallas (72 de oro), mientras que Venezuela alcanzó un agridulce cuatro puesto con 249 medallas, de las que menos de la quinta parte, 49, fueron doradas.

 

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