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LA VOZ LIBRE

GOLF

Ballesteros se confiesa sobre su salud, el deporte y la familia

Efe
viernes, 09 de julio de 2010, 12:48
Ballesteros se confiesa sobre su salud, el deporte y la familia


Ballesteros se confiesa sobre su salud, el deporte y la familia Ballesteros se confiesa sobre su salud, el deporte y la familia

Londres.- El golfista Severiano Ballesteros ha concedido una emotiva entrevista al diario The Daily Telegraph en la que habla de su familia, de su estado de salud y de su amor por el deporte que le hizo famoso y tan querido por el pueblo británico.

Ballesteros, de 53 años, operado de un tumor cerebral, quería regresar la próxima semana a St Andrews, escenario de su mayor triunfo, para participar en el Trofeo de Campeones que ha organizado el Royal & Ancient Golf Club en honor de sus grandes ganadores.

Pero los médicos le han aconsejado que no vaya porque el recibimiento que se le dispensaría podría ser demasiado para él y afectar negativamente a su convalecencia.

La entrevista la hizo el periódico antes de que los médicos le desaconsejaran la visita, y en ella Ballesteros decía que una cosa era su deseo de participar y otra lo que dijesen los doctores.

"Amo St Andrews tanto como Pedreña", la localidad santanderina donde vive y que él describió en cierta ocasión como "mi paraíso".

Ir a St Andrews es como "volver a casa", afirma el golfista, que dice tener sobre la cabecera de su cama una gran fotografía de su hazaña en 1984, cuando ganó el Open tras imponerse "al mejor jugador del mundo en aquel entonces, Tom Watson".

"Ganar el Open es una cosa, pero ganar en St Andrews es algo distinto. Es una obra de arte. Es un lugar único, singular. Creo de verdad que el Open debería celebrarse allí todos los años", señala.

Ballesteros tiene un recuerdo especial del cariño con que le trató el público allí: "Quiero al pueblo británico. Me hizo sentirme como en casa, como si fuera hijo suyo. No podrían haberme tratado mejor. Jamás lo olvidaré".

Ellos tampoco le han olvidado, y así desde que se informó de que se le había detectado un tumor en el cerebro, no dejaron de llegarle del Reino Unido mensajes de apoyo, según recuerda hoy Ballesteros.

Entre quienes le expresaron entonces su apoyo estaba Jack Nicklaus, que le propuso acudir como invitado de honor al "Memorial Tournament" del año pasado en Ohio (EEUU), algo que no pudo hacer tampoco por su delicado estado de salud.

Ballesteros pensó en volver a St Andrews en julio pasado, cuando vio a su ex rival Tom Watson revivir viejas hazañas en Turberry. No podía casi creerse que a sus 59 años, Watson hubiese estado a punto de ganar su sexto Open.

"Lamenté mucho que fallara aquel golpe. Para mí, el campeón de aquel open fue Tom. Lo hizo todo para ganar, pero el golf es un juego impredecible. (Tom) fue para mí una gran inspiración. Fue entonces cuando pensé en volver a St Andrews. Fue él quien despertó en mí ese deseo y esa determinación", confiesa.

"St Andrews es algo único, el hoyo de la carretera, Hell Bunker, el museo, el hotel, las tiendas de la ciudad, donde todo el mundo vende artículos relacionados con el golf. Quiero pasar tiempo con la gente de allí. Quieren verme, y yo quiero verlos", afirma.

Ballesteros se estuvo preparando para ello, golpeando hasta 70 pelotas al día en su jardín, sin hacer demasiado caso de los consejos de su fisioterapeuta.

El golfista confiesa los problemas de salud que sufre: "He perdido un 70 por ciento de visión en el ojo izquierdo. Si miro para este lado- le dice al periodista mientras inclina la cabeza a la izquierda- "no te veo".

"Tengo un problema en la mano izquierda, aunque puedo golpear las pelotas. He perdido tacto, sensibilidad en los dedos de la mano. Y ocurre lo mismo con mi pierna izquierda. Aún no estoy bien del todo", explica".

Ballesteros confiesa que lo más importante en la vida "es la familia, los amigos y un buen empleo, especialmente en los tiempos que corren".

De su hijo, Javier, que estudia para abogado, dice que "si quiere ser golfista profesional, tendrá todo mi apoyo, pero lo que le deseo es que tenga una educación sólida".

Ballesteros sostiene que no es religioso ni dado a meditar sobre sus disminuidas capacidades físicas y dice que las únicas veces que reflexiona sobre lo caprichosa que es la vida es cuando ve los noticieros de televisión.

"Cada día veo cosas increíbles que ocurren a la gente y no entiendo por qué. Es lo mismo conmigo. ¿Por qué me ocurrió esto? Es injusto porque he sido una buena persona. Pero les pasa a unas personas y no a otras. ¿Por qué gané en St Andrews cuando éramos 170 jugadores? Tal vez tuve suerte. Eso es lo que pienso de la vida: hay días buenos y otros malos. Hay gente que tiene suerte y otra que no".

 

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