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LA VOZ LIBRE

BÉISBOL-GRANDES LIGAS

Los Tigres, con Galarraga al frente, volvieron a dar una lección de "clase"

Efe
viernes, 04 de junio de 2010, 14:17
Los Tigres, con Galarraga al frente, volvieron a dar una lección de


Los Tigres, con Galarraga al frente, volvieron a dar una lección de "clase" Los Tigres, con Galarraga al frente, volvieron a dar una lección de "clase"

Houston (EEUU).- El control de las emociones volvió de nuevo al béisbol de las Grandes Ligas después que los Tigres de Detroit, con el abridor venezolano Armando Galarraga al frente, dieron una lección de clase y deportividad, tras dejar a un lado la "injusticia" que le costó al pitcher criollo el juego perfecto.

Los Tigres no estaban dispuestos a vivir en la "frustración" y con apenas 16 horas transcurridas desde que sufrieron la decisión de un umpire que le costó a Galarraga el primer juego perfecto en el historia del equipo, salieron de nuevo al Comerica Park para conseguir el triunfo por paliza de 12-6 ante los Indios de Cleveland.

También fue otro día especial y ejemplar para el umpire de primera base Jim Joyce que lloró y admitió que había cometido un grave error, pero que no quiso darse de baja para hacer su trabajo en la jornada que le tocaba.

"Ya he pasado página", declaró Galarraga. "Creo que el resto del equipo también lo ha hecho".

Al menos así lo demostraron con el bate sus compatriotas Magglio Ordóñez y Miguel Cabrera que conectaron sendos jonrones consecutivos durante una ofensiva de cinco carreras en el séptimo episodio para sentenciar el triunfo de los Tigres, el segundo en fila.

La conexión venezolana de los Tigres iba ser de nuevo protagonista de un triunfo que le ofrecieron a su compañero Galarraga y a los seguidores del equipo.

Ordóñez se fue 5-3 con dos anotadas y cinco remolcadas, Cabrera de 2-1 con dos anotadas y dos producidas, mientras que Carlos Guillén tuvo de 5-2 con dos impulsadas.

Si Ordóñez y Cabrera pusieron el bate encendido, el relevista Brad Thomas (2-0) retiró a dos enemigos en el sexto episodio, para llevarse la victoria.

La tristeza reinaba entre los Tigres la mañana después de la decisión errónea de Joyce, pero luego comprendieron la resolución de las Ligas Mayores de mantenerla como válida, por muy dura que fuese para ellos.

El comisionado del béisbol Bud Selig confirmó que no se iba a modificar la decisión de Joyce, que admitió en medio de lágrimas que se equivocó y le había quitado a Galarraga el gran honor del juego perfecto.

"Si uno cambia algo como eso, estás abriendo una caja de Pandora", dijo el receptor de los Tigres, Gerald Laird. "No creo que alguna vez se haya hecho algo como eso".

Los gritos y los sonidos en Comerica Park antes de la final de la serie parecían no tener precedentes.

Los Tigres llegaron al estadio con la dura e histórica experiencia de que decisión equivocada de Joyce -quien marcó un enfático quieto en lugar de un "out", con ya dos en la novena entrada- que les hizo pasar de la euforia a la desolación.

Pero Galarraga recibió la sorpresa de recibir un Corvette descapotable del 2010 en una ceremonia previa al partido.

Al abridor venezolano se le premió con el automóvil por su casi partido perfecto y honorable espíritu deportivo.

Cuando Joyce erró en su decisión, Galarraga se giró y sonrió, manteniendo su compostura después del "out" -el número 28, tal y como será considerado por Detroit- y no se puso a gritar a Joyce con su manager y sus compañeros.

La acción de Galarraga ha sido alabada por el propio Joyce, quien admitió con lágrimas en los ojos la gran "clase" humana y deportiva del lanzador criollo con su acción.

"Me quedé perplejo cuando lo condujeron hasta el campo (el Corvette) y me dijeron que era mío", admitió Galarraga.

El lanzador venezolano volvió a dar otra demostración de deportividad cuando presentó la alineación al propio Joyce antes del partido.

Ambos se dieron la mano y Galarraga le dio unas palmaditas en la espalda para mostrarle que por su parte todo estaba superado.

Joyce fue recibido con ciertos aplausos cuando entró al campo, lo que le hizo llorar, y fue abucheado por algunos cuando fue presentado.

"Pensé que me iban a abuchear tan fuerte que no sería capaz de pensar, y que sería una experiencia abrumadoramente negativa", declaró Joyce. "Cuando salí del túnel y recibí un aplauso de los fanáticos de los Tigres, tuve que limpiarme los ojos de lágrimas".

Tres horas más tarde, la reacción compasiva de los seguidores de los Tigres forzó al veterano piloto Jim Leyland a llevar gafas de sol en su oficina -probablemente para esconder las lágrimas ante las cámaras de televisión- durante su rueda de prensa posterior al partido.

"Estoy orgulloso de ser piloto para estos seguidores", declaró Leyland, visiblemente emocionado. "Me demostraron que tienen mucha clase y fue algo duro de hacer".

 

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