jueves, 08 diciembre 2016 |  Suscríbete al BOLETÍN | RSS
LA VOZ LIBRE

Tarde y...

jueves, 13 de mayo de 2010, 18:51

Dice el refrán que más vale tarde que nunca. Pero hay asuntos en que el "tarde" tiene unas consecuencias nefastas y, en este caso, es decir en la adopción medidas de ahorro para reducir el déficit, el presidente Rodríguez Zapatero ha estirado de manera temeraria el tiempo.

Y las medidas son discutidas por unos, aplaudidas por otros y rechazadas por algunos. Zapatero se ha comprometido a rebajar los salarios del sector público, a suprimir el cheque-bebe, a bajar un quince por ciento el sueldo de los ministros, a congelar las pensiones contributivas, eliminar el régimen transitorio para la jubilación parcial, reducir los gastos farmacéuticos, suprimir la retroactividad del pago de prestaciones por dependencia, reducir 600 millones de euros en Ayuda Oficial al Desarrollo y más de seis mil en la inversión pública estatal, además de mil doscientos de ahorro adicional por parte de comunidades autónomas y corporaciones locales, todo esto acompañado por una subida de impuestos, el IVA por una parte y el de las rentas por capital por otra.

En mi opinión, algunas de estas medidas son acertadas, pero otras no lo son. No se justifica que se congelen las pensiones y que sin embargo nuestro presidente mantenga ministerios como el de Vivienda, como el de Igualdad o tres vicepresidencias. No se comprende que no se rebajen los gastos suntuarios, que se malgaste dinero público en políticas como la de que las autonomías tengan oficinas de representación a lo largo y ancho del mundo, o que en el Senado haya que contratar traductores porque lo van a convertir en una Torre de Babel para que cada senador hable en su lengua, en vez de entenderse en la que hablan todos. No se comprende que haya organismos públicos triplicados pero que hacen la misma función en la Administración central, en las autonómicas y en las municipales. No se comprenden que las famosas Sicavm, esas sociedades que como mínimo tienen que tener un capital de un millón de euros, solo tributen al uno por ciento, mientras que un ciudadano medio tenga que tributar al cuarenta y tres, o la subida del IVA que también repercute en todos.

Por otra parte es un alivio saber que no se van a recortar los gastos sanitarios, ni en educación. Como es una buena noticia que se esté saliendo de la recesión, aunque sea lentamente, por más que desde los bancos del PP no se quiera reconocer. Naturalmente, salir de la recesión no significa que ya se hayan solucionado los problemas, porque estos perduran durante muchos años. No, no será fácil luchar contra el desempleo.

Zapatero ha hecho un esfuerzo por mantener un equilibrio entre su pensamiento político y la realidad, es decir a la hora de reducir ha procurado tocar lo menos posible aquellas partidas sociales que pudieran tener una incidencia entre los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Y ese intento es loable. No obstante, el presidente continúa empecinado en no modificar la estructura de su Gobierno, manteniendo ministerios como el de Igualdad, que es un ministerio estrictamente ideológico y cuyo coste nos deberíamos de ahorrar. Sin duda el presidente ha adoptado estas medidas obligado por Bruselas, y si lo hubiera hecho antes las cosas habrían ido mejor. Zapatero ha venido haciendo oídos sordos a quienes anunciaban la crisis, incluso se negó durante meses a pronunciar la palabra crisis, luego se ha venido negando a adoptar medidas que al final, como acabamos de ver, no ha podido evitar.

Tiene razón Rajoy cuando le reprocha a Zapatero que, hace tan sólo una semana cuando se reunieron, se negó en redondo, y así lo manifestó, a tomar ninguna medida para reducir el déficit. En realidad, Zapatero parecía militar en la creencia de que tener un cierto déficit no era ningún problema. Desde Bruselas le han conminado a lo contrario.

Ya digo que más vale tarde que nunca, pero sin duda se ha perdido un tiempo precioso. El presidente siempre va a remolque de la realidad y eso hace que los ciudadanos confíen poco en él. Y de la misma manera que Rajoy se equivoca arremetiendo contra las encuestas cuando no le son favorables, Zapatero tampoco debería de regocijarse porque él tampoco ha cazado aún el oso electoral.

No sé, pero tengo una sensación más agria que dulce después del debate parlamentario en que Zapatero nos ha anunciado lo inevitable.

 

Comenta esta información

Usuario:
Comentario:
Ver condiciones
Ver términos legales
Código de seguridad:
Copia el código:


Se publicará en breve
 


La Voz Libre on Facebook
Encuestas

ENCUESTA

¿Está de acuerdo con cerrar al tráfico el centro de las grandes ciudades en Navidades?
Ver anterioresVer resultados
        

La Voz Libre en tu correo