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LA VOZ LIBRE

La nausea

lunes, 08 de marzo de 2010, 10:24

Hay que ser un fanático para ser capaz de decir en voz alta que Orlando Zapata era un terrorista. Pero eso es precisamente lo que ha dicho el actor Willy Toledo al referirse a Orlando Zapata muerto en huelga de hambre en una cárcel cubana. Orlando Zapata era un albañil que se atrevió a tener ideas propias, es decir a no ser castrista, y eso le ha costado la vida. Pero lo que le ha sucedido a Orlando Zapata no es una excepción sino que es algo habitual en Cuba donde cualquier disidencia se paga con la tortura, la cárcel y la muerte.

Negar a estas alturas de la historia que Cuba es una dictadura y además en palabras de Willy Toledo llegar a decir que muchos países tendrían que aprender de la isla caribeña lo único que demuestra es una dosis tan grande de fanatismo que sinceramente asusta. Para Toledo, los disidentes son terroristas antipatrias que es como suelen calificar los dictadores, del signo que sean, Pinochet, Franco, Pol Pop, Castro, etc, a los disidentes.

Conozco Cuba y he podido comprobar el miedo de la gente al hablar. Dar una opinión contra el regimen, por leve que sea, acarrea convertirse en un traidor, en un terrorista, en un delincuente. Así los juzga el castrismo y en esa opinión coincide Willy Toledo. Me pregunto si este actor sobreviviría en Cuba si no fuera un castrista convencido. En realidad me pregunto si podría vivir allí, eso sí, sin el paraguas del régimen, porque ya se sabe que los invitados del castrismo lo tienen todo, mientras la gente común carece de lo más elemental.

Hay que tener el corazón muy duro y una mente obtusa para decir que Orlando Zapata era un terrorista y defender el régimen cubano. A mí me parece una bajeza moral que Willy Toledo, al igual que han hecho algunos dirigentes de IU, hayan solventado la tragedia de la muerte de Orlando Zapata "lamentando" la pérdida de una vida humana, pero nada más, es decir salvando el régimen castrista, que es una dictadura terrible se mire por donde se mire.

Zapata era un albañil, un proletario, un hombre que se atrevió a pensar por sí mismo, y por eso encontró la muerte en una cárcel castrista. Al menos que Willy Toledo y los que piensan como él, respeten a Zapata y no echen lodo sobre su tumba. Sólo lo fanáticos son capaces de descalificar a un pobre hombre como Zapata. Hay frases y actitudes que producen nauseas.

 

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