El manifiesto frente a la imposición del catalán ve la luz
Entidades de Aragón, Valencia, Baleares y Cataluña se reunieron en Madrid
Pablo Yáñez
jueves, 26 de noviembre de 2009, 18:05
Madrid.- En una rueda de prensa celebrada en la mañana de hoy en la Casa de Valencia en Madrid, representantes de diversas asociaciones cívicas de Baleares, Cataluña, Aragón y Comunidad Valenciana han presentado a la sociedad española un manifiesto conjunto para rechazar la imposición del catalán en sus respectivas Comunidades Autónomas.
Con motivo de la presentación del texto, los portavoces de esta iniciativa denunciaron el grado de imposición del catalán en cada uno de los territorios.
El presidente del Grup d´Accio Valencianista, Manuel Latorre, conductor del acto vinculó la situación al separatismo catalanista más radical que tiene por objetivo los Paises Catalanes.
Raúl Vallés, presidente de FACAO (Federación de Asociaciones Culturales del Aragón oriental) destacó el carácter tranquilo de la vida aragonesa hasta la utilización de las lenguas como arma política. Según Vallés la Ley de Lenguas que se aprobará el mes próximo con el apoyo de PSOE y CHA es una traición a Aragón porque impone el catalán como lengua “propia e histórica” que acabará haciendo necesaria la presencia de traductores en la propia región.
El Presidente de la Academia de la Lengua Balear, Juan Vanrell, ha centrado su intervención en desmontar las falacias históricas con la que el “imperialismo catalán” lleva a cabo la imposición en Baleares.
El Círculo Balear también apoyó el acto con la intervención de Jorge Campos, su presidente, que remarcó la importancia de ver a la sociedad civil unida en contra de lo que considera la excusa de un nacionalismo esquizofrénico, el catalán, para atacar las libertades individuales.
“Que los partidos deroguen leyes, que hagan lo que haya que hacer para eliminar las barreras lingüísticas” indicó Campos responsabilizando a PP y PSOE de haber aprobado las leyes que justifican el atropello.
El acto contó también con la presencia de Francisco Caja en representación de Convivencia Cívica Catalana, el cual presentó el manifiesto como un acto de naturaleza cívica de quienes se ven “indefensos frente al incumplimiento de la Constitución”.
Cerró la presentación del Manifiesto el presidente de la Fundación Nou Valencianisme quien en un duro discurso denunció que la imposición del catalán en la Comunidad Valenciana es parte del precio que Aznar pagó por el apoyo de CIU en el 96, y que se está llevando a cabo con subvenciones pagadas por todos los ciudadanos.
Con la firma física del texto, los representantes de las más de 150 asociaciones que lo respaldan pusieron punto y seguido a una denuncia que ya han avisado no tardará en llegar a Bruselas.