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LA VOZ LIBRE

IRÁN-EEUU

Protestas y disturbios en el 30 aniversario del asalto a la embajada de EEUU

Efe
miércoles, 04 de noviembre de 2009, 16:44
Protestas y disturbios en el 30 aniversario del asalto a la embajada de EEUU


Protestas y disturbios en el 30 aniversario del asalto a la embajada de EEUU Protestas y disturbios en el 30 aniversario del asalto a la embajada de EEUU

Teherán.- Miles de personas se manifestaron hoy en Teherán para conmemorar el 30 aniversario del asalto a la embajada de EEUU en la capital iraní, en una jornada que durante tres décadas ha servido para reafirmar los principios del régimen pero que este año ha quedado marcada por las protestas de la oposición.

Pese al amplio despliegue policial, cientos de opositores reformistas aprovecharon la efeméride para citarse en diversos puntos de la capital y retomar la movilización contra la reelección del presidente, Mahmud Ahmadineyad, que consideran fruto de un fraude masivo.

Uno de los puntos de mayor violencia se centró en la plaza de Haft-e Tir donde, según los testigos, algunos manifestantes lanzaron piedras contra los agentes cuando éstos trataron de dispersarlos con disparos al aire, gases lacrimógenos y porras.

De acuerdo con su relato, cerca de una veintena de personas fueron detenidas y varias más resultaron heridas en los disturbios, similares a los ocurridos el pasado junio tras conocerse el polémico resultado electoral.

Los opositores, seguidores del "movimiento verde" que lidera el candidato reformista derrotado Mir Husein Musavi, recuperaron el grito de "muerte al dictador", agregaron, en una ciudad que amaneció tomada por las fuerzas de seguridad.

Bloques de hormigón y varios cordones policiales impedían el acceso a las principales arterias de la metrópoli, atestadas de efectivos antidisturbios, voluntarios islámicos basij armados con porras, reclutas y miembros de los cuerpos de elite, algunos cubiertos con pasamontañas.

Además, agentes y milicianos paramilitares islámicos patrullaban en moto las zonas aledañas y facilitaban la llegada de los autobuses a los alrededores de la antigua embajada norteamericana en Teherán, donde el régimen escenificó la habitual manifestación del denominado "día contra la arrogancia mundial".

Miles de personas, en su mayoría estudiantes y miembros de las milicias basij, se concentraron frente a los muros de ladrillo rojo de la finca, donde jaleados desde un púlpito gritaron "muerte a Estados Unidos", "muerte a Israel", "muerte a los ingleses" y quemaron una bandera norteamericana.

"El 13 de aban -fecha del calendario persa- es un orgullo para todos los iraníes. Demuestra nuestra victoria sobre aquellos que oprimen", dijo a Efe frente a la puerta de la embajada un joven que se identificó como un estudiante de la Universidad de Teherán.

Envuelto en una bandera de Irán, y con una cinta roja del "Imán Ali" en la frente, formaba parte de una partida de jóvenes que alzaban una pancarta en la que podía leerse "destruiremos la raíz de los complot".

Desde el estrado, un portavoz recordaba que Estados Unidos es el principal enemigo de Irán y que los treinta años de resistencia de la República Islámica "demuestran que la democracia islámica es un ejemplo para el mundo".

A ambos lados de la calle, un mar negro de jóvenes mujeres ataviadas con el característico "Chador" y hombres y adolescentes, muchos en uniforme militar, prometían defender con su sangre al líder supremo de la revolución, ayatolá Alí Jameneí.

El cuatro de noviembre es una fecha clave para el régimen iraní, que ha crecido durante los últimos años envuelta en la retórica antiestadounidense

En aquella turbulenta jornada de 1979, que marcó un antes y un después en el futuro de Oriente Medio, estudiantes islámicos de la línea del Imam Jomeini, adalid de la revolución, asaltaron la sede de la legación norteamericana, donde retuvieron a 52 personas durante 444 días.

Seis meses después de la toma, ambos países rompieron sus lazos diplomáticos.

Desde entonces, el grito de "muerte a Estados Unidos" resuena en mezquitas, manifestaciones y actos públicos, e incluso está grabado en un enorme mural pintado sobre la fachada de uno de los edificios altos del centro de la capital.

Washington es, además, el "gran satán" en el vocabulario de la mayoría de los responsables iraníes.

Pero los acontecimientos de junio de este año, y en especial la cruenta represión de las protestas contra la reelección del presidente parecen haber abierto también una brecha en este pilar del régimen.

Algunos de los actores de aquella audaz operación engrosan hoy las filas reformistas, y otros, como el líder estudiantil Masud Mirdamani, están en prisión acusados de conspirar.

 

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